Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:

Pasado un corto tiempo, entró el la habitación una señora vestida de enfermera con una bandeja que contenía una humeante comida; sopa caliente, pan y un pernil de pollo asado y le depositó la bandeja sobre la mesita de noche deseando al sorprendido herido al salir por la puerta, una pronta mejoría.
Roberto estaba sorprendido y desconcertado.
Aprovechando la oportunidad que ahora tenía de matar de una vez por todas las hambres eternas que padecía, se comió todo con apetito.
Y después de devorar literalmente tan gustosos alimentos la enorme fatiga le rodeó envolviéndole en un placido y relajante sueño.
Personal sanitario estaba esperando la llegada del herido y al llegar la ambulancia, apresuradamente sacaron del vehículo al sorprendido Roberto, que enseguida es instalado en una blanca habitación de hospital, dentro de una balda y mullida cama.
Pasado un corto tiempo, entró el la habitación una señora vestida de enfermera con una bandeja que contenía una humeante comida; sopa caliente, pan y un pernil de pollo asado y le depositó la bandeja sobre la mesita de noche deseando al sorprendido herido al salir por la puerta, una pronta mejoría.
Roberto estaba sorprendido y desconcertado.
Cuando la ambulancia y los escoltas penetraban por las amplias puertas del Pardo ya eran las cinco de la mañana y estaba a punto de amanecer.
Personal sanitario estaba esperando la llegada del herido y al llegar la ambulancia, apresuradamente sacaron del vehículo al sorprendido Roberto, que enseguida es instalado en una blanca habitación de hospital, dentro de una balda y mullida cama.
Roberto, estaba muy desilusionado, por haber dilapidado de mala manera las posibilidades que la República había tenido para sobrevivir.
Cuando la ambulancia y los escoltas penetraban por las amplias puertas del Pardo ya eran las cinco de la mañana y estaba a punto de amanecer.
Fatigado y dolorido Roberto se durmió pensando en su destino.
En Madrid le interrogaría la siniestra Brigada Político Social y el callaría bajo la tortura.
Después sería fusilado sin misericordia.
Roberto, estaba muy desilusionado, por haber dilapidado de mala manera las posibilidades que la República había tenido para sobrevivir.
Le disuadí en aquel momento tratándole de loco. Pero yó también estaba muy dudoso y a la vez asombrado, porque sabia que las intrigas de los fascistas implican unos hechos extraordinarios y sorprendentes para los demás.
Además no era la primera vez que un Jefe de Estado tenía un doble que le suplantaba en los actos oficiales.
Fatigado y dolorido Roberto se durmió pensando en su destino.
En Madrid le interrogaría la siniestra Brigada Político Social y el callaría bajo la tortura.
Después sería fusilado sin misericordia.
Al responder afirmativamente, Marcos le insinuó:
_ ¿No atentaríamos en la carretera de San Sebastián con-tra nuestro propio padre?
Le disuadí en aquel momento tratándole de loco. Pero yó también estaba muy dudoso y a la vez asombrado, porque sabia que las intrigas de los fascistas implican unos hechos extraordinarios y sorprendentes para los demás.
Además no era la primera vez que un Jefe de Estado tenía un doble que le suplantaba en los actos oficiales.
Después le dijo algo más que le hizo pensar.
Le preguntó si se recordaba bien de la cara y el aspecto de su padre.
Al responder afirmativamente, Marcos le insinuó:
_ ¿No atentaríamos en la carretera de San Sebastián con-tra nuestro propio padre?
Marcos creía firmemente que el Caudillo debía de tener un doble que le suplantaba en los actos oficiales; y le dijo a Roberto que había advertido por las estrictas medidas de seguridad que llevaba el convoy del dictador, que el dictador no viajaba ese día en el coche desintegrado por la explosión.
Después le dijo algo más que le hizo pensar.
Le preguntó si se recordaba bien de la cara y el aspecto de su padre.
Recordaba la discusión que tuvieron entre los dos sobre el atentado de San Sebastián.
Marcos creía firmemente que el Caudillo debía de tener un doble que le suplantaba en los actos oficiales; y le dijo a Roberto que había advertido por las estrictas medidas de seguridad que llevaba el convoy del dictador, que el dictador no viajaba ese día en el coche desintegrado por la explosión.
Recibió el partido comunista a cambió de su ingratitud a la Republica, fondos para el partido y unos permisos de permanencia continua para los miembros destacados del Comité Central.
Santiago Castillo se sonrojaría años más tarde en la España libre cuando le recuerdan su miserable traición a la República.
Recordaba la discusión que tuvieron entre los dos sobre el atentado de San Sebastián.
Al día siguiente de tan burlada invasión, todas las brigadas comunistas que no habían intervenido en la ofensiva hicieron entrega al ejército Francés de las armas y de los equipos que tenían.
Recibió el partido comunista a cambió de su ingratitud a la Republica, fondos para el partido y unos permisos de permanencia continua para los miembros destacados del Comité Central.
Santiago Castillo se sonrojaría años más tarde en la España libre cuando le recuerdan su miserable traición a la República.
Pero no le había dicho nada de las filtraciones del Partido Comunista. La traición apuntaba directamente al secreta-rio general del partido, que había tenido entrevistas secre-tas con Degaulle en París para desarmar a los soldados de la República a cambió de inmunidades para el partido en Francia.
Una vil traición fue lo que pasó.
Al día siguiente de tan burlada invasión, todas las brigadas comunistas que no habían intervenido en la ofensiva hicieron entrega al ejército Francés de las armas y de los equipos que tenían.
Roberto viajó hasta Madrid acostado en la camilla de la ambulancia, mientras pensaba en el hermano que le avisó a su manera de la traición que les esperaba en España a las tropas republicanas.
Pero no le había dicho nada de las filtraciones del Partido Comunista. La traición apuntaba directamente al secreta-rio general del partido, que había tenido entrevistas secre-tas con Degaulle en París para desarmar a los soldados de la República a cambió de inmunidades para el partido en Francia.
Una vil traición fue lo que pasó.
Mientras Roberto es salvado por su padre y por su poder, los demás presos incluyendo a los que quedaron heridos, fueron fusilados sin ninguna clemencia para no dejar rastro alguno del hijo del dictador.
Roberto viajó hasta Madrid acostado en la camilla de la ambulancia, mientras pensaba en el hermano que le avisó a su manera de la traición que les esperaba en España a las tropas republicanas.
Los escoltas de más confianza del Caudillo, en una ambulancia, se presentan en el hospital de Lérida y el alto oficial de la República desapareció sin dejar rastro y el nombre de Roberto desapareció para siempre de la lista de los heridos.
Mientras Roberto es salvado por su padre y por su poder, los demás presos incluyendo a los que quedaron heridos, fueron fusilados sin ninguna clemencia para no dejar rastro alguno del hijo del dictador.
El General adulador conociendo el enorme afecto que el dictador tenía hacia sus hijos se encargó personalmente del caso y Roberto Godoy fue trasladado inmediatamente a unas dependencias sanitarias del Palacio del Pardo.
Los escoltas de más confianza del Caudillo, en una ambulancia, se presentan en el hospital de Lérida y el alto oficial de la República desapareció sin dejar rastro y el nombre de Roberto desapareció para siempre de la lista de los heridos.
Enseguida convocó al Teniente General y le comunicó que uno de sus hijos se hallaba en la lista de los heridos.
El General adulador conociendo el enorme afecto que el dictador tenía hacia sus hijos se encargó personalmente del caso y Roberto Godoy fue trasladado inmediatamente a unas dependencias sanitarias del Palacio del Pardo.
Al día siguiente Paulino examinaba la larga lista de los heridos y se alarmó en cuanto vio en la lista de los rojos heridos en combate el nombre de su hijo Roberto.
Enseguida convocó al Teniente General y le comunicó que uno de sus hijos se hallaba en la lista de los heridos.
Blanco se puso tan alegre y tan contento, que después de transmitir las órdenes del Caudillo dejo a sus subordinados al mando de la zona pacificada y se marchó enseguida hacía Madrid.
Al día siguiente Paulino examinaba la larga lista de los heridos y se alarmó en cuanto vio en la lista de los rojos heridos en combate el nombre de su hijo Roberto.
Comunicó al general Blanco que personalmente, le había sido otorgada por su arrojo y por su valor, la Laureada de San Fernando.
Blanco se puso tan alegre y tan contento, que después de transmitir las órdenes del Caudillo dejo a sus subordinados al mando de la zona pacificada y se marchó enseguida hacía Madrid.
Paulino ordenó al Teniente General que no se empleara violencia alguna contra ellos y que fuera informado al momento del nombre de los heridos.
Comunicó al general Blanco que personalmente, le había sido otorgada por su arrojo y por su valor, la Laureada de San Fernando.
El Teniente General comunicó por teléfono al Caudillo la total derrota del ejército rojo y que habían tomado pocos supervivientes entre las escasas fuerzas invasoras.
Que los escasos heridos estaban siendo operados y tratados en el hospital de Lérida para después interrogarlos.
Paulino ordenó al Teniente General que no se empleara violencia alguna contra ellos y que fuera informado al momento del nombre de los heridos.
Roberto el hijo del doble del dictador, es trasladado con otros heridos en una ambulancia militar hasta el hospital de Lérida, en donde son operados de las heridas. Cuando Roberto despertaba de la anestesia se vio en la cama de un hospital sin acordarse apenas de la triste tragedia de su pequeña guerra.
El Teniente General comunicó por teléfono al Caudillo la total derrota del ejército rojo y que habían tomado pocos supervivientes entre las escasas fuerzas invasoras.
Que los escasos heridos estaban siendo operados y tratados en el hospital de Lérida para después interrogarlos.
Las órdenes del Teniente General eran estrictas. Debían tomar muchos prisioneros para interrogarlos y conocer todos los entresijos de la invasión.
Roberto el hijo del doble del dictador, es trasladado con otros heridos en una ambulancia militar hasta el hospital de Lérida, en donde son operados de las heridas. Cuando Roberto despertaba de la anestesia se vio en la cama de un hospital sin acordarse apenas de la triste tragedia de su pequeña guerra.
Roberto que estaba malherido es recogido por los equipos sanitarios sin conocimiento por efectos de la metralla de las bombas de aviación; herido en un costado, el color rojo de su sangre le empapaba el color gris del uniforme de oficial superior.
Las órdenes del Teniente General eran estrictas. Debían tomar muchos prisioneros para interrogarlos y conocer todos los entresijos de la invasión.
La guerra para la reconquista de España emprendida por los milicianos republicanos, duró escasamente medio día.
En cuanto las banderas de la legión ocuparon la totalidad del Valle de Aran, el atisbo de resistencia de los republicanos había finalizado trágicamente.
Roberto que estaba malherido es recogido por los equipos sanitarios sin conocimiento por efectos de la metralla de las bombas de aviación; herido en un costado, el color rojo de su sangre le empapaba el color gris del uniforme de oficial superior.
Cuanto los aviones franquistas atacaron sin piedad alguna las posiciones de artillería de la República, los escasos hombres que quedaron aún vivos, se vieron obligados a volver al territorio Francés si querían salvar su vida, por la terrorífica lluvia de fuego que les llegaba de las tropas del Teniente General Blanco.
La guerra para la reconquista de España emprendida por los milicianos republicanos, duró escasamente medio día.
En cuanto las banderas de la legión ocuparon la totalidad del Valle de Aran, el atisbo de resistencia de los republicanos había finalizado trágicamente.
Cientos de muertos y heridos republicanos yacían por doquier.
Alguna batería antiaérea republicana, disparaba contra los aviones, mientras otros cañones lanzaban alguna andanada desde la línea fronteriza contra las posiciones de los fascistas, lo que aliviaron algo la sangrienta tragedia que les venia encima.
Cuanto los aviones franquistas atacaron sin piedad alguna las posiciones de artillería de la República, los escasos hombres que quedaron aún vivos, se vieron obligados a volver al territorio Francés si querían salvar su vida, por la terrorífica lluvia de fuego que les llegaba de las tropas del Teniente General Blanco.
Las numerosas escuadrillas de cazas ametrallando y los bombarderos en picado, bombardeando a los tanques y a la infantería, destruían todo a su paso.
Cientos de muertos y heridos republicanos yacían por doquier.
Alguna batería antiaérea republicana, disparaba contra los aviones, mientras otros cañones lanzaban alguna andanada desde la línea fronteriza contra las posiciones de los fascistas, lo que aliviaron algo la sangrienta tragedia que les venia encima.
Cuando las tropas de Roberto comprobaron lo que se les venía encima y porque también el factor sorpresa les había fallado, ya era tarde para retroceder hasta el punto de partida.
Habían caído como los conejos en una emboscada y él enseguida comprendió que todos los hombres habían sido traicionados por los comunistas.
Las numerosas escuadrillas de cazas ametrallando y los bombarderos en picado, bombardeando a los tanques y a la infantería, destruían todo a su paso.
La muerte con su inseparable guadaña, estaba esperando pacientemente a los valerosos soldados de la República.
Cuando las tropas de Roberto comprobaron lo que se les venía encima y porque también el factor sorpresa les había fallado, ya era tarde para retroceder hasta el punto de partida.
Habían caído como los conejos en una emboscada y él enseguida comprendió que todos los hombres habían sido traicionados por los comunistas.
Las banderas de la legión se hallaban estratégicamente camufladas por las laderas que tenían acceso al Valle.
Esperaban a sus enemigos en sus posiciones, emplazando nidos de ametralladoras, enfilando los cruces de carretera y la llanura, donde era más asequible el paso de los blindados.
Muchas baterías de artillería esperaban detrás de unas laderas la orden de abrir fuego.
La muerte con su inseparable guadaña, estaba esperando pacientemente a los valerosos soldados de la República.
Las compañías de soldados de infantería que el Teniente General Blanco tenía instaladas cerca de Viella, junto con su Estado Mayor, en cuanto vieron que avanzaban hacia la ciudad las columnas de tanques de los rojos, el General ordenó a la aviación que atacara con los bombarderos y los cazas, las columnas de blindados que se adentraban en España.
Las banderas de la legión se hallaban estratégicamente camufladas por las laderas que tenían acceso al Valle.
Esperaban a sus enemigos en sus posiciones, emplazando nidos de ametralladoras, enfilando los cruces de carretera y la llanura, donde era más asequible el paso de los blindados.
Muchas baterías de artillería esperaban detrás de unas laderas la orden de abrir fuego.
El día de la ofensiva era de una claridad nítida y de una hermosura fascinante, era el caluroso mes de julio cuando la sequedad del paisaje y la belleza de las montañas contrastan con las unidades militares, pareciendo como si esa ofensiva republicana fuese en vez de una guerra un juego particular.
Las compañías de soldados de infantería que el Teniente General Blanco tenía instaladas cerca de Viella, junto con su Estado Mayor, en cuanto vieron que avanzaban hacia la ciudad las columnas de tanques de los rojos, el General ordenó a la aviación que atacara con los bombarderos y los cazas, las columnas de blindados que se adentraban en España.
La renuncia del Partido Comunista a enviar su Brigada de milicianos para la ofensiva republicana en contra del fascismo franquista dejaba a Roberto pocas posibilidades de maniobrar en la batalla que se avecinaba.
La infantería que estaba abastecida con armamento ligero seguía tras de los tanques ordenadamente, bien preparada para combatir.
El día de la ofensiva era de una claridad nítida y de una hermosura fascinante, era el caluroso mes de julio cuando la sequedad del paisaje y la belleza de las montañas contrastan con las unidades militares, pareciendo como si esa ofensiva republicana fuese en vez de una guerra un juego particular.
LA OFENSIVA REPUBLICANA.
Roberto se hallaba al frente de una columna de tanques ligeros y avanzaba por las estribaciones de los Pirineos adentrándose en la tierra española.
La renuncia del Partido Comunista a enviar su Brigada de milicianos para la ofensiva republicana en contra del fascismo franquista dejaba a Roberto pocas posibilidades de maniobrar en la batalla que se avecinaba.
La infantería que estaba abastecida con armamento ligero seguía tras de los tanques ordenadamente, bien preparada para combatir.
Luchaban en contra de los humildes jornaleros por que estos pretendían igualarse a ellos y despojarles de sus prebendas sin compensación alguna. Era le ley del más fuerte la que imperaba en los campos y en los pueblos de España. Y nadie ya fuese rico o fuese pobre, podía saber el destino que le esperaba a la revuelta del camino de una existencia frágil e incierta. Los hombres que han vivido en las tierras de la patria, estaban acostumbrados a luchar para sobrevivir, entre el caos y el desbarajuste ... (ver texto completo)
LA OFENSIVA REPUBLICANA.
Roberto se hallaba al frente de una columna de tanques ligeros y avanzaba por las estribaciones de los Pirineos adentrándose en la tierra española.
Al terrateniente que explota al pueblo ahora le empezaba a comprender mejor; ellos defendían sus privilegios con tesón y fe para conservarlos.
Luchaban en contra de los humildes jornaleros por que estos pretendían igualarse a ellos y despojarles de sus prebendas sin compensación alguna. Era le ley del más fuerte la que imperaba en los campos y en los pueblos de España. Y nadie ya fuese rico o fuese pobre, podía saber el destino que le esperaba a la revuelta del camino de una existencia frágil e incierta. Los hombres que han vivido en las tierras de la patria, estaban acostumbrados a luchar para sobrevivir, entre el caos y el desbarajuste ... (ver texto completo)
Belálcazar era testigo de sus fracasos en su vida social en el pueblo y también de sus aciertos cuando trataba de favorecer a la mayor parte de los míseros jornaleros que imploraban a los más ricos un pedazo de pan para dar de comer a sus hijos.
Al terrateniente que explota al pueblo ahora le empezaba a comprender mejor; ellos defendían sus privilegios con tesón y fe para conservarlos.
Ahora era cuando el antiguo Socialista, Paulino Godoy apreciaba lo difícil que es gobernar al pueblo español, aun cuando lo sabía por experiencia propia.
Belálcazar era testigo de sus fracasos en su vida social en el pueblo y también de sus aciertos cuando trataba de favorecer a la mayor parte de los míseros jornaleros que imploraban a los más ricos un pedazo de pan para dar de comer a sus hijos.
Era el dictador atípico y especial que los nuevos tiempos requerían para llevar adelante la Nación española.
España es un conglomerado de pueblos desiguales y difíciles de gobernar por el espíritu anárquico de los estamentos sociales que jamás tratan entre todos de ponerse de acuerdo para vivir en paz y armonía.
Ahora era cuando el antiguo Socialista, Paulino Godoy apreciaba lo difícil que es gobernar al pueblo español, aun cuando lo sabía por experiencia propia.
Se olvidó de un sólo plumazo de su anterior pasado y de la pobreza y penalidades; y se integró con facilidad en los efluvios gráciles y fáciles del poder total.
Era el dictador atípico y especial que los nuevos tiempos requerían para llevar adelante la Nación española.
España es un conglomerado de pueblos desiguales y difíciles de gobernar por el espíritu anárquico de los estamentos sociales que jamás tratan entre todos de ponerse de acuerdo para vivir en paz y armonía.
Paulino se había apropiado de tal manera el papel de Jefe de Estado que terminó en corto espacio de tiempo por olvidarse de que sus viejos ideales políticos habían sido siempre socialistas.
Se olvidó de un sólo plumazo de su anterior pasado y de la pobreza y penalidades; y se integró con facilidad en los efluvios gráciles y fáciles del poder total.
Tenía una entrevista con el heredero de la Corona de España y su deber era planificar bien las estrategias para el futuro de la Nación y dudaba si debía transigir para educar a un hijo del heredero de la Corona en la universidad española.
Paulino se había apropiado de tal manera el papel de Jefe de Estado que terminó en corto espacio de tiempo por olvidarse de que sus viejos ideales políticos habían sido siempre socialistas.
Como mañana tenía un programa muy apretado, su deber ahora era prepararse convenientemente para Gobernar lo mejor posible al pueblo español.
Tenía una entrevista con el heredero de la Corona de España y su deber era planificar bien las estrategias para el futuro de la Nación y dudaba si debía transigir para educar a un hijo del heredero de la Corona en la universidad española.
Al quedarse Paulino sólo en sus aposentos, como nuevo Caudillo, sintió un deleite especial porque tenía entre sus humildes manos las riendas de la España fascista.
Un campesino y miserable bracero, dispuesto a proteger a los necesitados, con poder de dictador.
Buscaría por toda Europa a sus hijos para contarles su extraordinaria aventura.
Ahora debía de trabajar duro para que el poder que tenía no se le escapase de sus manos.
Como mañana tenía un programa muy apretado, su deber ahora era prepararse convenientemente para Gobernar lo mejor posible al pueblo español.
Blanco emocionado por las sabias palabras de Paulino, se cuadró marcialmente ante de él.
Después se marchó contento y satisfecho porque él creía que había salvado a la patria de una de las peores crisis de su historia.
Al quedarse Paulino sólo en sus aposentos, como nuevo Caudillo, sintió un deleite especial porque tenía entre sus humildes manos las riendas de la España fascista.
Un campesino y miserable bracero, dispuesto a proteger a los necesitados, con poder de dictador.
Buscaría por toda Europa a sus hijos para contarles su extraordinaria aventura.
Ahora debía de trabajar duro para que el poder que tenía no se le escapase de sus manos.
Y en lo referente a la cuestión de los fondos de los nazis, desde ahora mismo tiene pleno derecho a la mitad de los intereses de oro y plata. Y mí General regirá desde ahora los temas militares, pero hay un asunto muy importante se presenta ante nosotros.
_ Si queremos gobernar tranquilos España, tenemos que eliminar a los generales, que como usted sabe conocen mí existencia.
Si usted desea que asuma desde ahora mismo toda la responsabilidad del Caudillo, deberé de ser el autentico dueño de España. ... (ver texto completo)
Blanco emocionado por las sabias palabras de Paulino, se cuadró marcialmente ante de él.
Después se marchó contento y satisfecho porque él creía que había salvado a la patria de una de las peores crisis de su historia.
Pero dada la situación difícil y delicada en la cual se en-contraba, disimuló su regocijo y le dijo con afligida voz al General Blanco:
_ Lo que usted exige de mí humilde persona General estoy decidido a hacerlo. Le concederé de manera oficial lo que usted demande.
Su nombramiento de forma oficial será divulgado mañana en el Boletín Oficial del Estado y del Ejército.
Y en lo referente a la cuestión de los fondos de los nazis, desde ahora mismo tiene pleno derecho a la mitad de los intereses de oro y plata. Y mí General regirá desde ahora los temas militares, pero hay un asunto muy importante se presenta ante nosotros.
_ Si queremos gobernar tranquilos España, tenemos que eliminar a los generales, que como usted sabe conocen mí existencia.
Si usted desea que asuma desde ahora mismo toda la responsabilidad del Caudillo, deberé de ser el autentico dueño de España. ... (ver texto completo)