Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:

Paulino saltó de alegría en su interior, sintiendo infinitas ganas de danzar y de bailar de lo contento que estaba.
Pero dada la situación difícil y delicada en la cual se en-contraba, disimuló su regocijo y le dijo con afligida voz al General Blanco:
_ Lo que usted exige de mí humilde persona General estoy decidido a hacerlo. Le concederé de manera oficial lo que usted demande.
Su nombramiento de forma oficial será divulgado mañana en el Boletín Oficial del Estado y del Ejército.
_ Quiero ascender de inmediato a Teniente General. Ser nombrado Jefe del Estado Mayor del ejército y el Jefe de la Casa Militar de su Excelencia.
Además quiero disponer de la contribución del cincuenta por ciento, de las rentas del oro y de la plata nazi que se hallan depositadas en el Pardo.
Paulino saltó de alegría en su interior, sintiendo infinitas ganas de danzar y de bailar de lo contento que estaba.
_ Usted dirá mí General.
Dijo Paulino cuadrándose marcialmente delante del General Blanco.
_ Quiero ascender de inmediato a Teniente General. Ser nombrado Jefe del Estado Mayor del ejército y el Jefe de la Casa Militar de su Excelencia.
Además quiero disponer de la contribución del cincuenta por ciento, de las rentas del oro y de la plata nazi que se hallan depositadas en el Pardo.
Si acepta esas premisas estaría usted apoyado terminante-mente por mí mismo y en consecuencia por el ejército y la guardia de palacio.
_ ¡Si usted acepta!...
Sólo pongo una condición.
_ Usted dirá mí General.
Dijo Paulino cuadrándose marcialmente delante del General Blanco.
Blanco se aproximó a Paulino y hablándole muy serio se acercó, fijó sus ojos directamente a los suyos y pregunto:
_ ¿Se siente usted capaz, de ser desde hoy el Caudillo y afrontar las consecuencias que se derivan del cargo?
_ ¿Usted se halla dispuesto a ser garante del Régimen y del Estado falangista?
Si acepta esas premisas estaría usted apoyado terminante-mente por mí mismo y en consecuencia por el ejército y la guardia de palacio.
_ ¡Si usted acepta!...
Sólo pongo una condición.
La segunda opción dependía exclusivamente de la volun-tad de entrega del doble del Caudillo.
Blanco se aproximó a Paulino y hablándole muy serio se acercó, fijó sus ojos directamente a los suyos y pregunto:
_ ¿Se siente usted capaz, de ser desde hoy el Caudillo y afrontar las consecuencias que se derivan del cargo?
_ ¿Usted se halla dispuesto a ser garante del Régimen y del Estado falangista?
Si el General Blanco se inclinaba por esa opción el caos político que se crearía en España, en vísperas de la inva-sión armada republicana era monumental y definitivo pa-ra favorecer el triunfo final de todos los ejércitos rebeldes rojos.
La segunda opción dependía exclusivamente de la volun-tad de entrega del doble del Caudillo.
Blanco apunto al doble con acritud y prepotencia, que te-nía dos opciones para cancelar de una vez para siempre el desagradable y difícil problema.
La primera opción que se le ocurría a Blanco es fusilarle y hacer desaparecer el cuerpo anunciando a la Nación el asesinato del Caudillo.
Si el General Blanco se inclinaba por esa opción el caos político que se crearía en España, en vísperas de la inva-sión armada republicana era monumental y definitivo pa-ra favorecer el triunfo final de todos los ejércitos rebeldes rojos.
Como sólo ellos sabían la verdad ahora les correspondía el tomar las decisiones oportunas para decidir el futuro de España.
Blanco apunto al doble con acritud y prepotencia, que te-nía dos opciones para cancelar de una vez para siempre el desagradable y difícil problema.
La primera opción que se le ocurría a Blanco es fusilarle y hacer desaparecer el cuerpo anunciando a la Nación el asesinato del Caudillo.
Le apuntó también que nadie ni siquiera los miembros de la escolta sabían que el inquilino del vehiculo destrozado era el verdadero Caudillo.
Como sólo ellos sabían la verdad ahora les correspondía el tomar las decisiones oportunas para decidir el futuro de España.
Al encontrarse los dos hombres frente a frente, la cara del General Blanco era un verdadero poema. Tanto estaba desfigurado que enseguida Paulino tubo la sospecha de que algo muy grave le había sucedido.
Algo había pasado para que el General se comportase de manera tan brusca.
Entonces fue cuando el general expuso a Paulino con toda crudeza que el Generalísimo había sufrido un atentado con bomba en la carretera de San Sebastián y a causa de ello había muerto despedazado.
Le apuntó también que nadie ni siquiera los miembros de la escolta sabían que el inquilino del vehiculo destrozado era el verdadero Caudillo.
EL PARDO 18 DE JULIO
Cuando llegó Paulino y el General, al Palacio del Pardo, entraron en la antecámara.
En los aposentos del Caudillo, Blanco le asió al doble por el brazo y le introdujo en el despacho del dictador ordenando al secretario que no fuesen molestados por ningún motivo hasta nueva orden.
Al encontrarse los dos hombres frente a frente, la cara del General Blanco era un verdadero poema. Tanto estaba desfigurado que enseguida Paulino tubo la sospecha de que algo muy grave le había sucedido.
Algo había pasado para que el General se comportase de manera tan brusca.
Entonces fue cuando el general expuso a Paulino con toda crudeza que el Generalísimo había sufrido un atentado con bomba en la carretera de San Sebastián y a causa de ello había muerto despedazado.
Si la Brigada Comunista no atacase con nosotros, será responsable del resultado del ataque.
Esperamos que la población civil se manifieste y nos ayude a despejar a nuestro pueblo del yugo del fascismo.
El silencio era total en la amplia sala.
Santiago Castillo muy enfadado, se levantó y se marchó del salón con el Presidente de la Republica.
De los camaradas comunistas solamente quedó Marcos, porque deseaba hablar con Roberto de un asunto familiar, bastante importante para los dos.
EL PARDO 18 DE JULIO
Cuando llegó Paulino y el General, al Palacio del Pardo, entraron en la antecámara.
En los aposentos del Caudillo, Blanco le asió al doble por el brazo y le introdujo en el despacho del dictador ordenando al secretario que no fuesen molestados por ningún motivo hasta nueva orden.
Roberto le replicó airado:
_ ¡Moscú no gobierna en la Francia libre ni tampoco en los Anarquistas!
_ Nuestras tropas se hallan preparadas y listas para la invasión y debemos de atacar si fuese necesario sin los comunistas. Antes del amanecer de mañana las primeras formaciones de la infantería, penetraran en el territorio Español por el Valle de Aran y tendrán el apoyo de la artillería ligera y de los tanques.
Si la Brigada Comunista no atacase con nosotros, será responsable del resultado del ataque.
Esperamos que la población civil se manifieste y nos ayude a despejar a nuestro pueblo del yugo del fascismo.
El silencio era total en la amplia sala.
Santiago Castillo muy enfadado, se levantó y se marchó del salón con el Presidente de la Republica.
De los camaradas comunistas solamente quedó Marcos, porque deseaba hablar con Roberto de un asunto familiar, bastante importante para los dos.
_ El deber de un comunistas es esperar órdenes y nuestro Partido espera que los dirigentes franceses no se atrevan a desarmar al ejército de milicianos por los favores quem les hemos hecho luchado con ellos durante la ocupación Alemana.
Roberto le replicó airado:
_ ¡Moscú no gobierna en la Francia libre ni tampoco en los Anarquistas!
_ Nuestras tropas se hallan preparadas y listas para la invasión y debemos de atacar si fuese necesario sin los comunistas. Antes del amanecer de mañana las primeras formaciones de la infantería, penetraran en el territorio Español por el Valle de Aran y tendrán el apoyo de la artillería ligera y de los tanques.
Santiago Castillo, al ver que la reunión se le escapaba de las manos, dijo:
_ Nuestro Partido espera órdenes de Moscú, para comenzar esta guerra contra el dictador Franco, en unión de otras fuerzas políticas en el exilio.
_ El deber de un comunistas es esperar órdenes y nuestro Partido espera que los dirigentes franceses no se atrevan a desarmar al ejército de milicianos por los favores quem les hemos hecho luchado con ellos durante la ocupación Alemana.
_ Referente al ataque de nuestras tropas contra el régimen fascista que hoy oprime a nuestro país, la resolución del movimiento anarquista es atacarlos de inmediato, con las fuerzas que ahora tenemos porque aún hay tiempo para una soñada victoria.
_ ¡Porque mañana camaradas republicanos puede ser muy tarde para atacar al dictador!
Un gran murmullo de aprobación se extendió entre todos los allí reunidos.
Santiago Castillo, al ver que la reunión se le escapaba de las manos, dijo:
_ Nuestro Partido espera órdenes de Moscú, para comenzar esta guerra contra el dictador Franco, en unión de otras fuerzas políticas en el exilio.
Roberto Godoy levantó una mano pidió la palabra.
Cuando el Presidente de la República que hacía de moderador se la concedió, dijo:
_ Nuestro partido envió el comando que voló el coche del dictador. Si la suerte acompañó al dictador y no estaba en el convoy dejémoslo estar porque nuestro empeño será al fin recompensado con su muerte.
_ Referente al ataque de nuestras tropas contra el régimen fascista que hoy oprime a nuestro país, la resolución del movimiento anarquista es atacarlos de inmediato, con las fuerzas que ahora tenemos porque aún hay tiempo para una soñada victoria.
_ ¡Porque mañana camaradas republicanos puede ser muy tarde para atacar al dictador!
Un gran murmullo de aprobación se extendió entre todos los allí reunidos.
_ El punto de interrogación sobre nuestras tropas es ahora el siguiente:
_ ¿Debemos atacar de inmediato con las tropas o esperamos sentados y cruzados de brazos a que nos desarmen los capitalistas franceses?
Roberto Godoy levantó una mano pidió la palabra.
Cuando el Presidente de la República que hacía de moderador se la concedió, dijo:
_ Nuestro partido envió el comando que voló el coche del dictador. Si la suerte acompañó al dictador y no estaba en el convoy dejémoslo estar porque nuestro empeño será al fin recompensado con su muerte.
_ Ese enigma seguirá rondando durante muchos días en nuestras mentes mientras no tengamos datos fidedignos de los fascistas que murieron en el coche blindado en San Sebastián.
_ Yo pido calma a todos vosotros, para pasar a los temas que de verdad nos importan.
_ El punto de interrogación sobre nuestras tropas es ahora el siguiente:
_ ¿Debemos atacar de inmediato con las tropas o esperamos sentados y cruzados de brazos a que nos desarmen los capitalistas franceses?
_ La pregunta que hoy nos hacemos todos en la sala es la siguiente.
_ ¿Quién murió en el coche blindado de Franco?
_ El asombro de los camaradas presentes aumentaba por momentos en la subterránea sala de reuniones. Todos querían razonar a la vez sin sentido alguno, hasta que Santiago que era experto en el manejo de ese tipo de reu-nión, los llamó a la calma diciendo:
_ Ese enigma seguirá rondando durante muchos días en nuestras mentes mientras no tengamos datos fidedignos de los fascistas que murieron en el coche blindado en San Sebastián.
_ Yo pido calma a todos vosotros, para pasar a los temas que de verdad nos importan.
_ Varios comandos de partisanos, han atentado el 17 de julio en contra del General Franco en territorio Español y han destruido al vehiculo blindado del dictador y a los escoltas. Pero ahora hemos sabido que el dictador estaba presente en el desfile de la victoria fascista el día siguiente 18 de julio en la capital Madrid.
_ La pregunta que hoy nos hacemos todos en la sala es la siguiente.
_ ¿Quién murió en el coche blindado de Franco?
_ El asombro de los camaradas presentes aumentaba por momentos en la subterránea sala de reuniones. Todos querían razonar a la vez sin sentido alguno, hasta que Santiago que era experto en el manejo de ese tipo de reu-nión, los llamó a la calma diciendo:
Tomó la palabra Santiago:
_ ¡Camaradas!
_ Hoy nos reunimos para decidir nuestro futuro y el destino de la República.
_ Francia se encuentra bajo la fuerte presión de los norteamericanos, intentando por todos los medios posibles el desarme de nuestras tropas organizadas y preparadas para acabar con la dictadura fascista de Franco.
_ Varios comandos de partisanos, han atentado el 17 de julio en contra del General Franco en territorio Español y han destruido al vehiculo blindado del dictador y a los escoltas. Pero ahora hemos sabido que el dictador estaba presente en el desfile de la victoria fascista el día siguiente 18 de julio en la capital Madrid.
Y allí estarían los responsables del comando que estaban implicados en estas peligrosas acciones de guerra dentro de España. Entre discusiones y vacilaciones, una reunión se consiguió convocar al fin, para el 26 de julio por la mañana en la sede secreta anarquista desde la Plaza de la Bastilla.
A esa reunión acudieron, además del Presidente del Gobierno Republicano en el exilio, el responsable del Partido Comunista Santiago Castillo y Roberto Godoy, como único representante del Movimiento Anarquista.
Tomó la palabra Santiago:
_ ¡Camaradas!
_ Hoy nos reunimos para decidir nuestro futuro y el destino de la República.
_ Francia se encuentra bajo la fuerte presión de los norteamericanos, intentando por todos los medios posibles el desarme de nuestras tropas organizadas y preparadas para acabar con la dictadura fascista de Franco.
Además corrían rumores fundados de que Degol tenía la intención de desarmar a las tropas republicanas que se preparaban para la invasión de España.
Ante tal desconcertante y asombroso horizonte el anciano Gobierno de la República en el exilio convocó la reunión en París de los responsables de los partidos que estaban involucrados en la ofensiva militar y en el atentado.
Y allí estarían los responsables del comando que estaban implicados en estas peligrosas acciones de guerra dentro de España. Entre discusiones y vacilaciones, una reunión se consiguió convocar al fin, para el 26 de julio por la mañana en la sede secreta anarquista desde la Plaza de la Bastilla.
A esa reunión acudieron, además del Presidente del Gobierno Republicano en el exilio, el responsable del Partido Comunista Santiago Castillo y Roberto Godoy, como único representante del Movimiento Anarquista.
Si el Generalísimo Franco estaba vivo en el desfile de Madrid al día siguiente del atentado en la carretera de San Sebastián.
¿Quién fue el que murió en la carretera?
Eso, no lo sabía nadie. Las dudas y las desconfianzas se cernían sobre los mandos anarquistas y comunistas.
Además corrían rumores fundados de que Degol tenía la intención de desarmar a las tropas republicanas que se preparaban para la invasión de España.
Ante tal desconcertante y asombroso horizonte el anciano Gobierno de la República en el exilio convocó la reunión en París de los responsables de los partidos que estaban involucrados en la ofensiva militar y en el atentado.
MONTPELLIER JULIO 1948
Las últimas noticias que les habían llegado desde España, decían literalmente, que el General Franco había asistido personalmente al tradicional desfile de la victoria fascista el día 18 de julio en Madrid.
Esta era la gran sorpresa del Comité de los anarquistas y del Secretario del Partido Comunista.
Si el Generalísimo Franco estaba vivo en el desfile de Madrid al día siguiente del atentado en la carretera de San Sebastián.
¿Quién fue el que murió en la carretera?
Eso, no lo sabía nadie. Las dudas y las desconfianzas se cernían sobre los mandos anarquistas y comunistas.
Paulino tenía nuevas razones para dirigir un viejo país que había salido hacía muy pocos años de una sangrienta guerra entre hermanos.
Antes de llegar al destino inapelable de la fatalidad o la fortuna, el Caudillo Rojo estaba dispuesto para enmendar los desaguisados y los defectos del descompuesto régi-men dictatorial del Caudillo. Él con sus dos hijos, si era capaz de encontrarlos aún vivos, se encargaría de revelar la verdadera meta que la familia deseaba imponer a todos los españoles.
La República ... (ver texto completo)
MONTPELLIER JULIO 1948
Las últimas noticias que les habían llegado desde España, decían literalmente, que el General Franco había asistido personalmente al tradicional desfile de la victoria fascista el día 18 de julio en Madrid.
Esta era la gran sorpresa del Comité de los anarquistas y del Secretario del Partido Comunista.
Hasta que el automóvil aceleró, dejando atrás a la guardia mora y se encaminó a la carretera del Pardo no descansó ninguno de los dos.
El día 18 de julio del año 1948 había finalizado con el socialista Paulino Godoy como Jefe Supremo del Estado Español.
Paulino tenía nuevas razones para dirigir un viejo país que había salido hacía muy pocos años de una sangrienta guerra entre hermanos.
Antes de llegar al destino inapelable de la fatalidad o la fortuna, el Caudillo Rojo estaba dispuesto para enmendar los desaguisados y los defectos del descompuesto régi-men dictatorial del Caudillo. Él con sus dos hijos, si era capaz de encontrarlos aún vivos, se encargaría de revelar la verdadera meta que la familia deseaba imponer a todos los españoles.
La República ... (ver texto completo)
Blanco se sentó en la berlina descubierta con el flamante Caudillo, rodando lentamente por la larga Avenida de la Castellana protegidos por la guardia mora.
La muchedumbre situada en las aceras de la avenida le vitoreaba sin cesar haciendo levantar el brazo a Paulino que estaba arto de tanta comedia.
Hasta que el automóvil aceleró, dejando atrás a la guardia mora y se encaminó a la carretera del Pardo no descansó ninguno de los dos.
El día 18 de julio del año 1948 había finalizado con el socialista Paulino Godoy como Jefe Supremo del Estado Español.
Una vez finalizado el llamado desfile de la victoria, el Caudillo es felicitado efusivamente por los Ministros y los Embajadores que estaban allí presentes; los cuales le elogiaban aduladores por el éxito de la parada y por la disciplina de sus tropas.
Blanco se sentó en la berlina descubierta con el flamante Caudillo, rodando lentamente por la larga Avenida de la Castellana protegidos por la guardia mora.
La muchedumbre situada en las aceras de la avenida le vitoreaba sin cesar haciendo levantar el brazo a Paulino que estaba arto de tanta comedia.
Ahora en el desfile contemplaba en la tribuna al flamante Jefe de Estado.
Y Blanco pensó seriamente, que quizás el nuevo destino de España mejoraría de ahora en adelante y él debería aprovecharse de la situación llegando a un acuerdo con el nuevo Caudillo.
Una vez finalizado el llamado desfile de la victoria, el Caudillo es felicitado efusivamente por los Ministros y los Embajadores que estaban allí presentes; los cuales le elogiaban aduladores por el éxito de la parada y por la disciplina de sus tropas.
No comentó a nadie nada del grave atentado y por cierto tiempo dejara correr la bola hasta saber que podía pasar.
Después cuando finalizase el desfile estaría sólo con el doble en el Pardo y entonces ya recapacitaría la estrategia que debería de seguir.
Ahora en el desfile contemplaba en la tribuna al flamante Jefe de Estado.
Y Blanco pensó seriamente, que quizás el nuevo destino de España mejoraría de ahora en adelante y él debería aprovecharse de la situación llegando a un acuerdo con el nuevo Caudillo.
_ Cúmplalas, y que preparen un vehículo para regresar a Madrid lo más rápido posible, porque mañana se celebra el desfile de la victoria y yo debo estar allí presente con el Generalísimo.
Y Blanco regresó de inmediato a la Capitanía de Burgos entrando en la ciudad cuando estaba anocheciendo.
No comentó a nadie nada del grave atentado y por cierto tiempo dejara correr la bola hasta saber que podía pasar.
Después cuando finalizase el desfile estaría sólo con el doble en el Pardo y entonces ya recapacitaría la estrategia que debería de seguir.
_ Ordene usted a los hombres que estén disponibles, que limpien y borren cualquier indicio del maldito sabotaje.
_ Usted se encargará personalmente de que se mantenga en secreto este incidente.
_ Informe usted solamente a los mandos de la Guardia Civil de todo lo sucedido y dígales que deben guardar en el mayor secreto el sabotaje.
_ Que digan en los informes que lo ocurrido aquí ha sido una simple escaramuza contra una patrulla de bandidos rojos armados.
_ Que sólo la Guardia Civil y nuestro ... (ver texto completo)
_ Cúmplalas, y que preparen un vehículo para regresar a Madrid lo más rápido posible, porque mañana se celebra el desfile de la victoria y yo debo estar allí presente con el Generalísimo.
Y Blanco regresó de inmediato a la Capitanía de Burgos entrando en la ciudad cuando estaba anocheciendo.
Con su fuerte tono de voz comentó al capitán:
_ ¿Gracias tenemos que dar a Dios porque el General no viajase en el convoy?
_ ¿Quién era entonces el personaje que viajaba en su coche? Le pregunto sorprendido el Capitán.
_ Era un voluntario de la Guardia del Caudillo, que se le parecía mucho y había hecho muchas más veces el papel de suplantarle y bien se merece una medalla por su valor y entrega.
Respondió el General y continuó:
_ Toda la nación debe agradecer a los eficientes servicios secretos ... (ver texto completo)
_ Ordene usted a los hombres que estén disponibles, que limpien y borren cualquier indicio del maldito sabotaje.
_ Usted se encargará personalmente de que se mantenga en secreto este incidente.
_ Informe usted solamente a los mandos de la Guardia Civil de todo lo sucedido y dígales que deben guardar en el mayor secreto el sabotaje.
_ Que digan en los informes que lo ocurrido aquí ha sido una simple escaramuza contra una patrulla de bandidos rojos armados.
_ Que sólo la Guardia Civil y nuestro ejército, sean los que se encarguen de perseguir en las montañas a los terroristas rojos. Quiero que acaben con ellos donde los encuentren sin compasión alguna.
_ ¡Después regresaran todos a sus destinos y los demás a Burgos!
_ ¡Estas son mis ordenes Capitán! ... (ver texto completo)
Blanco viendo el peligro que se podía formar si no retomaba de nuevo el mando, se levantó muy despacio y se decidido por continuar la comedia del doble del Caudillo, un hecho que ahora era una realidad palpable.
Con su fuerte tono de voz comentó al capitán:
_ ¿Gracias tenemos que dar a Dios porque el General no viajase en el convoy?
_ ¿Quién era entonces el personaje que viajaba en su coche? Le pregunto sorprendido el Capitán.
_ Era un voluntario de la Guardia del Caudillo, que se le parecía mucho y había hecho muchas más veces el papel de suplantarle y bien se merece una medalla por su valor y entrega.
Respondió el General y continuó:
_ Toda la nación debe agradecer a los eficientes servicios secretos ... (ver texto completo)
Ordenaría a la Guardia de Franco que permanecieran a sus órdenes porque el Caudillo se hallaba en este mo-mento sano y salvo en Madrid presidiendo el desfile de la Victoria.
Un Capitán de la escolta llorando se aproximó y después de saludarle en posición de firmes estuvo a la espera de las órdenes del General.
Blanco viendo el peligro que se podía formar si no retomaba de nuevo el mando, se levantó muy despacio y se decidido por continuar la comedia del doble del Caudillo, un hecho que ahora era una realidad palpable.
Después de pasar largo rato meditando las fatales conse-cuencias de tan horrendo crimen, decidió que el Caudillo no debía morir de esa forma, diría a los responsables de su custodia que en esta comitiva iba el doble de Franco para confundir a los enemigos de España.
Ordenaría a la Guardia de Franco que permanecieran a sus órdenes porque el Caudillo se hallaba en este mo-mento sano y salvo en Madrid presidiendo el desfile de la Victoria.
Un Capitán de la escolta llorando se aproximó y después de saludarle en posición de firmes estuvo a la espera de las órdenes del General.
Si anunciaba la muerte del Generalísimo Franco, en ese atentado; el Régimen que se sostenía sólo por el poder de seducción política del dictador fascista se derrumbaría desvergonzadamente y todo esto no interesaba de ningu-na manera al General, ni al Movimiento Nacional.
Después de pasar largo rato meditando las fatales conse-cuencias de tan horrendo crimen, decidió que el Caudillo no debía morir de esa forma, diría a los responsables de su custodia que en esta comitiva iba el doble de Franco para confundir a los enemigos de España.
Se sentó entonces en un mojón de la carretera para pensar con calma, lo que debía de hacer ahora que Franco había sido asesinado.
Si anunciaba la muerte del Generalísimo Franco, en ese atentado; el Régimen que se sostenía sólo por el poder de seducción política del dictador fascista se derrumbaría desvergonzadamente y todo esto no interesaba de ningu-na manera al General, ni al Movimiento Nacional.
Nada había quedado del coche blindado, ni tampoco del Caudillo.
Sólo había por todas partes trozos de chatarra humeantes entremezclados con pedazos humeantes de la carne del dictador y de los escoltas.
Se sentó entonces en un mojón de la carretera para pensar con calma, lo que debía de hacer ahora que Franco había sido asesinado.
Con gran excitación nerviosa por la fatalidad, el General Blanco se aproximó hasta el punto de la explosión y lo que vio allí le dejo sin respiración.
Nada había quedado del coche blindado, ni tampoco del Caudillo.
Sólo había por todas partes trozos de chatarra humeantes entremezclados con pedazos humeantes de la carne del dictador y de los escoltas.
La Guerra Civil española había recomenzado de nuevo y este ataque directo al Generalísimo era el anuncio de la invasión.
Era el avisó mortal de otra tragedia que comenzaba de nuevo y que posiblemente fuese más cruel y espantosa que el anterior desafío civil entre españoles.
Con gran excitación nerviosa por la fatalidad, el General Blanco se aproximó hasta el punto de la explosión y lo que vio allí le dejo sin respiración.
Cuando el Capitán de línea de la Guardia Civil es abatido por un certero disparo que había partió de arriba todos los escoltas y los guardias se encaramaron a las alturas disparando sin cesar a todo lo que se movía en el monte.
Entonces explosionaron las potentes cargas en dos puntos de la sinuosa carretera.
Blanco intuía lo que intentaban hacer los rojos con un atentado tan preciso.
La Guerra Civil española había recomenzado de nuevo y este ataque directo al Generalísimo era el anuncio de la invasión.
Era el avisó mortal de otra tragedia que comenzaba de nuevo y que posiblemente fuese más cruel y espantosa que el anterior desafío civil entre españoles.
Segundos más tarde cuando la potente explosión desinte-gró al coche blindado de Franco, Blanco se apeó enseguida observando las alturas y cuando vio en todo lo alto del farallón un destello metálico, rápido ordeno disparar al lugar señalando con el brazo a las alturas a la pasmada escolta y a la Guardia Civil, que no sabían lo que debían hacer.
Cuando el Capitán de línea de la Guardia Civil es abatido por un certero disparo que había partió de arriba todos los escoltas y los guardias se encaramaron a las alturas disparando sin cesar a todo lo que se movía en el monte.
Entonces explosionaron las potentes cargas en dos puntos de la sinuosa carretera.
Blanco intuía lo que intentaban hacer los rojos con un atentado tan preciso.
Blanco estuvo en medio de la tragedia y había salvado la vida por pura casualidad. Cuando la potente carga explotó debajo del coche del Caudillo, el viajaba en el vehiculo que iba en la cabeza de la caravana, observando las cunetas y la carretera, por si veían alguna señal que les hiciera sospechar que alguien había puesto alguna trampa explosiva en las cunetas.
Segundos más tarde cuando la potente explosión desinte-gró al coche blindado de Franco, Blanco se apeó enseguida observando las alturas y cuando vio en todo lo alto del farallón un destello metálico, rápido ordeno disparar al lugar señalando con el brazo a las alturas a la pasmada escolta y a la Guardia Civil, que no sabían lo que debían hacer.
El General Blanco, que estaba apunto de reventar, había llegado tarde al desfile por el atentado de San Sebastián, en el cual se involucró como responsable de su escolta.
Ahora se hallaba junto al doble del Caudillo, como Jefe de la Casa Militar de su Excelencia, mirando alucinado al falso General con asombroso pasmo y sorpresa. Porque sólo el Teniente General Blanco conocía la desgraciada muerte del Generalísimo en la carretera de San Sebastián.
Blanco estuvo en medio de la tragedia y había salvado la vida por pura casualidad. Cuando la potente carga explotó debajo del coche del Caudillo, el viajaba en el vehiculo que iba en la cabeza de la caravana, observando las cunetas y la carretera, por si veían alguna señal que les hiciera sospechar que alguien había puesto alguna trampa explosiva en las cunetas.
Paulino estaba encabronado por el largo desfile y tenía cansado los brazos de tanto saludar.
Cuando soldados abanderados de las unidades que desfilaban, pasaban por delante de la tribuna él les saludaba con el brazo en alto al estilo fascista.
El General Blanco, que estaba apunto de reventar, había llegado tarde al desfile por el atentado de San Sebastián, en el cual se involucró como responsable de su escolta.
Ahora se hallaba junto al doble del Caudillo, como Jefe de la Casa Militar de su Excelencia, mirando alucinado al falso General con asombroso pasmo y sorpresa. Porque sólo el Teniente General Blanco conocía la desgraciada muerte del Generalísimo en la carretera de San Sebastián.
Paulino llegó a Madrid desde Burgos, el día anterior por la tarde. Había salido la comitiva para Madrid cuando se terminó la abundante y apetitosa comilona que se había regalado y viajó dormido en el cómodo asiento del coche blindado.
Cuánto se despertó del sueño tranquilo y reposado, ya estaban llegando al Pardo; en donde una escolta motorizada les abrió el paso sin contemplaciones.
Paulino estaba encabronado por el largo desfile y tenía cansado los brazos de tanto saludar.
Cuando soldados abanderados de las unidades que desfilaban, pasaban por delante de la tribuna él les saludaba con el brazo en alto al estilo fascista.