Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:

El Papa llevo a cabo diversos intentos de volverse atrás sobre la decisión anterior, pero finalmente la situación se fue consolidando y en octubre del año 1483 todos los problemas del Papa se normalizaron con la designación de fray Tomas de Torquemada como Inquisidor General de Castilla y de la Corona de Aragón.
A partir de este mismo momento puede decirse que tiene lugar en el ambiente de la España medieval el comienzo de una espeluznante represión intelectual que realizara la Inquisición secular.
En el mes de abril del año 1482 el Papa Sixto IV se veía forzado a aceptar la institución inquisitorial en la Corona de Aragón.
El Papa llevo a cabo diversos intentos de volverse atrás sobre la decisión anterior, pero finalmente la situación se fue consolidando y en octubre del año 1483 todos los problemas del Papa se normalizaron con la designación de fray Tomas de Torquemada como Inquisidor General de Castilla y de la Corona de Aragón.
En el mes de abril del año 1482 el Papa Sixto IV se veía forzado a aceptar la institución inquisitorial en la Corona de Aragón.
El Rey tuvo que vencer la fuerte resistencia de los conversos y las reticencias pontificias.
En enero del año 1482 el Papa Sixto IV contestaba negativamente a las presiones del enviado del Rey, Gonzalo de Beteta; precisando que la monarquía no tenía capacidad legal para el nombramiento del Inquisidor en la Corona de Aragón.
Con respecto a la situación medieval de la Corona de Aragón, los tres inquisidores modernos, señalan los esfuerzos de los Reyes Católicos por conseguir el establecimiento de la Inquisición en este reino.
El Rey tuvo que vencer la fuerte resistencia de los conversos y las reticencias pontificias.
El primer auto de fe de los facultados por la Iglesia y por el Rey Católico, lo celebran en una plaza de la ciudad de Sevilla el 6 de febrero de 1481.
Con respecto a la situación medieval de la Corona de Aragón, los tres inquisidores modernos, señalan los esfuerzos de los Reyes Católicos por conseguir el establecimiento de la Inquisición en este reino.
Miguel de Morillo y Juan de Santo Toribio, fueron los flamantes inquisidores que se instalaron en la ciudad de Sevilla.
El primer auto de fe de los facultados por la Iglesia y por el Rey Católico, lo celebran en una plaza de la ciudad de Sevilla el 6 de febrero de 1481.
El 27 de septiembre de 1480 fueron nombrados los primeros inquisidores por los Reyes Católicos.
Miguel de Morillo y Juan de Santo Toribio, fueron los flamantes inquisidores que se instalaron en la ciudad de Sevilla.
Hasta el mes de octubre del año 1483, se libra una genuina batalla entre la monarquía y el Papado, por la idea eclesiástica que tenía entonces el Papa de la inquisición; que estaba enfrentada a una pretensión monárquica que arrastraba a la entidad inquisitorial como instrumento de su propio poder.
El 27 de septiembre de 1480 fueron nombrados los primeros inquisidores por los Reyes Católicos.
El 1 de noviembre del año 1478 el Papa Sixto IV en una bula, Exigit sinceras devotionis affectus, le concedía a los Reyes Católicos las potestades para nombrar a obispos y sacerdotes de más de cuarenta años de vida respetable y con títulos académicos; para poder desempeñar el oficio de inquisidores en las ciudades o en las diócesis de todos sus reinos.
Hasta el mes de octubre del año 1483, se libra una genuina batalla entre la monarquía y el Papado, por la idea eclesiástica que tenía entonces el Papa de la inquisición; que estaba enfrentada a una pretensión monárquica que arrastraba a la entidad inquisitorial como instrumento de su propio poder.
Conscientes de los problemas religiosos y sociales que plateaba la chusma judío conversa y ávidos de la legitimación de la Iglesia, que su pretendido poder absoluto pedía, los monarcas instaron al Papa para que dotara de una Inquisición renovada a la Corona de Castilla porque ella jamás había tenido el acceso al poder de juzgar a los sacrílegos.
El 1 de noviembre del año 1478 el Papa Sixto IV en una bula, Exigit sinceras devotionis affectus, le concedía a los Reyes Católicos las potestades para nombrar a obispos y sacerdotes de más de cuarenta años de vida respetable y con títulos académicos; para poder desempeñar el oficio de inquisidores en las ciudades o en las diócesis de todos sus reinos.
Y los tres Dominicos prestan suma atención a que sea en estos años cuando se produjo un cambio tan radical, que les somete a una postergado represión eclesiástica de los actuales sacrílegos y pecadores que tenía la Iglesia católica en todos los hombres que queden de las antiguas instituciones templarias en el mundo entero.
Conscientes de los problemas religiosos y sociales que plateaba la chusma judío conversa y ávidos de la legitimación de la Iglesia, que su pretendido poder absoluto pedía, los monarcas instaron al Papa para que dotara de una Inquisición renovada a la Corona de Castilla porque ella jamás había tenido el acceso al poder de juzgar a los sacrílegos.
Los tres hermanos Dominicos habían observado los principales talantes que definieron a la Inquisición en el medioevo y habían discutido hasta los límites permitidos por la Iglesia, la férrea monarquía de los Reyes Católicos, con la unión de la Corona de Castilla y Aragón.
Y los tres Dominicos prestan suma atención a que sea en estos años cuando se produjo un cambio tan radical, que les somete a una postergado represión eclesiástica de los actuales sacrílegos y pecadores que tenía la Iglesia católica en todos los hombres que queden de las antiguas instituciones templarias en el mundo entero.
Basilio, Rufino y Claudio, los tres especialistas de la Inquisición en España, estaban preparando todos los materiales de guerra, que los soldados tenían en el polvorín del Monasterio, para poder realizar con algún éxito los venideros enfrentamientos entre las milicias del Papa y los aguerridos caballeros de una auténtica pasión por Cristo.
Los tres hermanos Dominicos habían observado los principales talantes que definieron a la Inquisición en el medioevo y habían discutido hasta los límites permitidos por la Iglesia, la férrea monarquía de los Reyes Católicos, con la unión de la Corona de Castilla y Aragón.
El espía recibió de inmediato la respuesta:
Deberá seguir infiltrado en el Temple para recabar el lugar exacto donde se instale el Temple y comunicárselo a la Iglesia de inmediato
Basilio, Rufino y Claudio, los tres especialistas de la Inquisición en España, estaban preparando todos los materiales de guerra, que los soldados tenían en el polvorín del Monasterio, para poder realizar con algún éxito los venideros enfrentamientos entre las milicias del Papa y los aguerridos caballeros de una auténtica pasión por Cristo.
El espía, que tenía la Iglesia dentro del Temple en Torrelavega les informaba, que partían sin aparente meta los efectivos templarios desde la sede central y que él esperaba las órdenes oportunas para seguir actuando de acuerdo con ellas.
El espía recibió de inmediato la respuesta:
Deberá seguir infiltrado en el Temple para recabar el lugar exacto donde se instale el Temple y comunicárselo a la Iglesia de inmediato
Una vez pasado el susto de la terrible putrefacción, del estomago de los fieles siervos del Señor, todos los esfuerzos debían de centrarse ahora en analizar los movimientos del temible enemigo templario.
El espía, que tenía la Iglesia dentro del Temple en Torrelavega les informaba, que partían sin aparente meta los efectivos templarios desde la sede central y que él esperaba las órdenes oportunas para seguir actuando de acuerdo con ellas.
Remigio debía ajustar la cuenta de la compra todos los lunes por la tarde en el despacho de la Abadía; pero Reinaldo no dejaba apenas margen para pasar algunos fondos a sus expendios personales, lo que enquistaba la relación laboral entre los dos monjes. Y como el Abad sospecha, que había sido Remigio el autor material de tan irrespetuoso desaguisado al Cardenal, Reinaldo estaba esperando la revancha.
Una vez pasado el susto de la terrible putrefacción, del estomago de los fieles siervos del Señor, todos los esfuerzos debían de centrarse ahora en analizar los movimientos del temible enemigo templario.
Todos los lunes era el día de mercado en Potes.
Remigio debía ajustar la cuenta de la compra todos los lunes por la tarde en el despacho de la Abadía; pero Reinaldo no dejaba apenas margen para pasar algunos fondos a sus expendios personales, lo que enquistaba la relación laboral entre los dos monjes. Y como el Abad sospecha, que había sido Remigio el autor material de tan irrespetuoso desaguisado al Cardenal, Reinaldo estaba esperando la revancha.
El Abad intuía, que el culpable del desaguisado era Remigio; porque el cocinero mayor estaba bastante celoso del Abad, que tenía el poder de tener la caja común para las compras que debía hacer Reinaldo para alimentar a la congregación.
Todos los lunes era el día de mercado en Potes.
La mierda salía hedionda entre las entrepiernas del Cardenal y del Prior; y cuando más se alejaban los dos a horcajadas del comedor, iban dejando por el camino el reguero de un apestoso conglomerado de restos de la suculenta manducatoria que los abates habían engullido sin medida alguna.
El Abad intuía, que el culpable del desaguisado era Remigio; porque el cocinero mayor estaba bastante celoso del Abad, que tenía el poder de tener la caja común para las compras que debía hacer Reinaldo para alimentar a la congregación.
Estaba muy enfadado porque el Cardenal le había reprendió severamente por el complacido descenso de la apestosa cagalera que había sufrido el siervo del Señor en el comedor comunal.
La mierda salía hedionda entre las entrepiernas del Cardenal y del Prior; y cuando más se alejaban los dos a horcajadas del comedor, iban dejando por el camino el reguero de un apestoso conglomerado de restos de la suculenta manducatoria que los abates habían engullido sin medida alguna.
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Reinaldo se explayaba rezando para sí los latines y las vísperas en la pequeña capilla que el Abad tenía en la antesala de sus aposentos privados.
Estaba muy enfadado porque el Cardenal le había reprendió severamente por el complacido descenso de la apestosa cagalera que había sufrido el siervo del Señor en el comedor comunal.
Una buena comida para todos fue rociada de un buen vino gratifico el estomago agradecido de Victoriano.
Había ganado con poder y porque sabía jugar a los bolos.
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Reinaldo se explayaba rezando para sí los latines y las vísperas en la pequeña capilla que el Abad tenía en la antesala de sus aposentos privados.
Total 18 + 15 de antes suman 33 bolos.
Eleuterio a la tercera tirada sube siete y birla doce.
Total 19 + más 31 de antes suman 50 bolos.
Victoriano sube veintidós bolos con dos emboques y al birlar quince gana la partida con 37 bolos.
Una buena comida para todos fue rociada de un buen vino gratifico el estomago agradecido de Victoriano.
Había ganado con poder y porque sabía jugar a los bolos.
Eleuterio en la segunda tirada subió siete y birló nueve.
Total 16 + 15 de antes suman 31 bolos.
Victoriano sube seis y birla doce.
Total 18 + 15 de antes suman 33 bolos.
Eleuterio a la tercera tirada sube siete y birla doce.
Total 19 + más 31 de antes suman 50 bolos.
Victoriano sube veintidós bolos con dos emboques y al birlar quince gana la partida con 37 bolos.
La apuesta la ganaba quien cerraba con 30 ó más bolos a la mano o al pulgar, sin más gaitas.
Eleuterio en la segunda tirada subió siete y birló nueve.
Total 16 + 15 de antes suman 31 bolos.
Victoriano sube seis y birla doce.
Victoriano, que era mucho más alto que su amigo, subió cinco y birló diez.
Total 15 bolos.
La apuesta la ganaba quien cerraba con 30 ó más bolos a la mano o al pulgar, sin más gaitas.
Eleuterio que era algo grueso para tan poca altura, subió cuatro bolos y birló nueve.
Total 13 bolos.
Victoriano, que era mucho más alto que su amigo, subió cinco y birló diez.
Total 15 bolos.
Victoriano comenzó poniendo el tiro a 18 metros y la raya alta, a la mano y el emboque vale 10.
Eleuterio que era algo grueso para tan poca altura, subió cuatro bolos y birló nueve.
Total 13 bolos.
Victoriano había estado el día anterior en el pueblo de Los Corrales de Buelna a buscar las piezas que necesitaba para montar los servicios de escucha en el perímetro de la base y había jugado una partida de bolos en la bolera que tenia detrás el Bar Tama.
Jugó mano a mano en contra de un amigo llamado Eleuterio, que era muy bueno jugando al pulgar.
Victoriano comenzó poniendo el tiro a 18 metros y la raya alta, a la mano y el emboque vale 10.
Finalizó el espía del Temple saliendo del despacho tras cerrar suavemente la puerta.
Victoriano había estado el día anterior en el pueblo de Los Corrales de Buelna a buscar las piezas que necesitaba para montar los servicios de escucha en el perímetro de la base y había jugado una partida de bolos en la bolera que tenia detrás el Bar Tama.
Jugó mano a mano en contra de un amigo llamado Eleuterio, que era muy bueno jugando al pulgar.
-Mañana muy temprano, trataré de introducirme en territorio enemigo, si Cristo condesciende conmigo en la difícil tarea que debo realizar.
Finalizó el espía del Temple saliendo del despacho tras cerrar suavemente la puerta.
-Tendrás que hacerlo tú, personalmente.
Contestó Corona.
-Mañana muy temprano, trataré de introducirme en territorio enemigo, si Cristo condesciende conmigo en la difícil tarea que debo realizar.
Dijo con fuerte acento, el maestro espía Victoriano.
-Tendrás que hacerlo tú, personalmente.
Contestó Corona.
-Hay unas pautas que nosotros tenemos que seguir si queremos sobrevivir al misterio que esta Arca de Dios conlleva.
Dijo con fuerte acento, el maestro espía Victoriano.
-Es el pergamino más fenomenal que yo haya leído en mi vida y nos quemará la carne si lo utilizamos mal, querido Corona.
-Hay unas pautas que nosotros tenemos que seguir si queremos sobrevivir al misterio que esta Arca de Dios conlleva.
- ¿Qué conclusiones has sacado del documento?
Le preguntó Corona de inmediato.
-Es el pergamino más fenomenal que yo haya leído en mi vida y nos quemará la carne si lo utilizamos mal, querido Corona.
Cuando penetra Campo Corona en su despacho, ya estaba Victoriano dispuesto a dilucidar el siguiente movimiento que el Temple debería dar para resol-ver este extraordinario enigma.
- ¿Qué conclusiones has sacado del documento?
Le preguntó Corona de inmediato.
Dotes no le faltaban a Victoriano, para desarrollar de acuerdo con la Orden los aspectos materiales del extraordinario pergamino y voto al mismo Satanás, que estaba dispuesto a descubrir el raro galimatías que el monje Alexis le planteaba en el documento secreto.
Cuando penetra Campo Corona en su despacho, ya estaba Victoriano dispuesto a dilucidar el siguiente movimiento que el Temple debería dar para resol-ver este extraordinario enigma.
Cuando el templario Victoriano, concluía la lectura del manuscrito del monje Alexis, su talante dejaba una rara impronta sobre el entrecejo que barruntaba la enorme sorpresa que había experimentado según iba leyendo el afable latín.
Dotes no le faltaban a Victoriano, para desarrollar de acuerdo con la Orden los aspectos materiales del extraordinario pergamino y voto al mismo Satanás, que estaba dispuesto a descubrir el raro galimatías que el monje Alexis le planteaba en el documento secreto.
24 de diciembre del año de Dios de 1050.
El día en que nació Cristo Jesús, que fue enviado para redimir nuestros pecados a través del creador de la vida.
Estando a punto de dejarme en el mar la condición de mi alma pecadora, escribo mi última voluntad a los fuertes vientos que ahora me están arrebatando la existencia, dejando en mi alma un vacío que no podré rellenar jamás, al tener que expirar sólo con mí culpable conciencia pecadora.
Quien descubra los escritos sagrados que están en el cofre ... (ver texto completo)
Cuando el templario Victoriano, concluía la lectura del manuscrito del monje Alexis, su talante dejaba una rara impronta sobre el entrecejo que barruntaba la enorme sorpresa que había experimentado según iba leyendo el afable latín.
Victoriano leyó con verdadera fruición las palabras manuscritas en una primorosa caligrafía de latín antiguo.
24 de diciembre del año de Dios de 1050.
El día en que nació Cristo Jesús, que fue enviado para redimir nuestros pecados a través del creador de la vida.
Estando a punto de dejarme en el mar la condición de mi alma pecadora, escribo mi última voluntad a los fuertes vientos que ahora me están arrebatando la existencia, dejando en mi alma un vacío que no podré rellenar jamás, al tener que expirar sólo con mí culpable conciencia pecadora.
Quien descubra los escritos sagrados que están en el cofre ... (ver texto completo)
Corona sabiendo la importante decisión del amigo, le dejo en su despacho, haciendo una señal a Maica para dejarle solo con tan importante documento.
Victoriano leyó con verdadera fruición las palabras manuscritas en una primorosa caligrafía de latín antiguo.
El templario se enfrasco en la lectura del pergamino manuscrito.
El último documento que el monje Alexis había escrito antes de morir por una galerna del mar Cantábrico, en un crudo invierno en el año del Señor de 1050.
Corona sabiendo la importante decisión del amigo, le dejo en su despacho, haciendo una señal a Maica para dejarle solo con tan importante documento.
- ¡Sí!...
¿Quiero que leas atentamente el documento que tengo aquí en la mesa y des tu experta opinión si el contenido del documento es peligroso para el Temple a largo ó corto plazo?
El templario se enfrasco en la lectura del pergamino manuscrito.
El último documento que el monje Alexis había escrito antes de morir por una galerna del mar Cantábrico, en un crudo invierno en el año del Señor de 1050.
- ¿Alguna novedad Corona?
Preguntó el espía del Temple al entrar.
- ¡Sí!...
¿Quiero que leas atentamente el documento que tengo aquí en la mesa y des tu experta opinión si el contenido del documento es peligroso para el Temple a largo ó corto plazo?
Cuando entró Victoriano en el despacho de Corona la tarde estaba cayendo en las altas montañas que rodeaban el perímetro donde había sido construida la vieja casona de piedra.
- ¿Alguna novedad Corona?
Preguntó el espía del Temple al entrar.
Victoriano Iglesias, además de ser buen pescador, era el mejor especialista en espionaje que tenían los templarios en el Norte de España.
Es amigo íntimo de Corona desde hacía tiempo y estaba al día en las fullerías y en los sucios trucos que monopolizaba el Servicio Secreto de Monseñor Mariani.
Cuando entró Victoriano en el despacho de Corona la tarde estaba cayendo en las altas montañas que rodeaban el perímetro donde había sido construida la vieja casona de piedra.
- ¡Dile a Victoriano que se presente de inmediato!
Ordenó Corona a Maica la secretaria mayor.
Victoriano Iglesias, además de ser buen pescador, era el mejor especialista en espionaje que tenían los templarios en el Norte de España.
Es amigo íntimo de Corona desde hacía tiempo y estaba al día en las fullerías y en los sucios trucos que monopolizaba el Servicio Secreto de Monseñor Mariani.