Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:

- ¿Es legítimo interpretar el texto literalmente?
- ¡No!
- ¡Saber la verdad liberará a los hombres!
-La Octava Profecía, no se podría interpretar jamás de manera tan simple, que no revelaba nada
- ¿Es posible que los antiguos escribas de los viejos proverbios sagrados trucaran, por voluntad expresa del Altísimo, en lenguaje retruécano, este concepto literal para evitar que cayese en manos impuras?
La Octava Profecía dice:
Las palabras del Señor, se velan entre los cuatro Querubines que aguardan en la puerta que se abre al mortal; con los melodiosos clarines de los siete Arcángeles anunciando al viento el juicio final, en la entrada sagrada del tabernáculo de los judíos.
- ¿Es legítimo interpretar el texto literalmente?
- ¡No!
- ¡Saber la verdad liberará a los hombres!
-La Octava Profecía, no se podría interpretar jamás de manera tan simple, que no revelaba nada
24
Dos poderosas hermandades cristianas resucitaban en pleno siglo veintiuno, el antiguo enfrentamiento que todavía no estaba limpio de la descomposición que corrompió al Papa y a Felipe el Hermoso.
La Octava Profecía dice:
Las palabras del Señor, se velan entre los cuatro Querubines que aguardan en la puerta que se abre al mortal; con los melodiosos clarines de los siete Arcángeles anunciando al viento el juicio final, en la entrada sagrada del tabernáculo de los judíos.
La triste historia del Arca Monseñor, se vuelve a repetir de nuevo en el mismo escenario natural que tenía antes la cripta en donde se escondía y oculta el Arca de la Alianza con el Señor.
24
Dos poderosas hermandades cristianas resucitaban en pleno siglo veintiuno, el antiguo enfrentamiento que todavía no estaba limpio de la descomposición que corrompió al Papa y a Felipe el Hermoso.
-Reinaldo, el Abad, que el Señor guarde, sabe algo de los mágicos sortilegios que preparábamos para combatir al Temple, antes de que su Eminencia el Cardenal y Embajador del Papa, fuese alumno del Seminario donde fue ordenado sacerdote.
La triste historia del Arca Monseñor, se vuelve a repetir de nuevo en el mismo escenario natural que tenía antes la cripta en donde se escondía y oculta el Arca de la Alianza con el Señor.
- ¿Qué sabiduría, induce al hermano monje a decir que puede hallar el Arca de Jehová?
Pregunto el Cardenal impaciente.
-Reinaldo, el Abad, que el Señor guarde, sabe algo de los mágicos sortilegios que preparábamos para combatir al Temple, antes de que su Eminencia el Cardenal y Embajador del Papa, fuese alumno del Seminario donde fue ordenado sacerdote.
-Placitum resolübilis arca, gratia deus.
(Me complace deciros que se puede hallar el arca, gracias a Dios)
Era la traducción exacta de las palabras en latín del cenobita Matania.
- ¿Qué sabiduría, induce al hermano monje a decir que puede hallar el Arca de Jehová?
Pregunto el Cardenal impaciente.
Ordenó que trajesen de inmediato al alquimista del Monasterio y cuando el anciano Matania se detuvo delante del Cardenal, éste se quedo de piedra al oír al viejo que le decía en arcaico latín:
-Placitum resolübilis arca, gratia deus.
(Me complace deciros que se puede hallar el arca, gracias a Dios)
Era la traducción exacta de las palabras en latín del cenobita Matania.
Pero este avistamiento significaba para el Cardenal que los enemigos andaban cerca de saber la verdad y estaba muy preocupado por el enorme adelanto que el Temple les llevaba.
Ordenó que trajesen de inmediato al alquimista del Monasterio y cuando el anciano Matania se detuvo delante del Cardenal, éste se quedo de piedra al oír al viejo que le decía en arcaico latín:
El explorador les había visto a tres leguas del claro y no podía, ni sabía el lugar o sitio, a donde iban o llegaban los tres templarios.
Pero este avistamiento significaba para el Cardenal que los enemigos andaban cerca de saber la verdad y estaba muy preocupado por el enorme adelanto que el Temple les llevaba.
Era la suerte y la desgracia que retornaban a jugar juntas al sangriento juego de la muerte.
El explorador les había visto a tres leguas del claro y no podía, ni sabía el lugar o sitio, a donde iban o llegaban los tres templarios.
Lo intrincado del serpenteante sendero donde ellos debían pasar, impidió que viesen a un explorador, de los que tenía el Cardenal distribuidos por todos los pueblos y bosques de la comarca.
Era la suerte y la desgracia que retornaban a jugar juntas al sangriento juego de la muerte.
Como nada en el proceso anterior había cambiado, se retiraron después de anotar todos los datos que había recopilado los tres templarios discretamente, borrando al marchar, detrás de ellos, las posibles huellas que había podido dejar en el blando terreno del bosque lebaniego.
Lo intrincado del serpenteante sendero donde ellos debían pasar, impidió que viesen a un explorador, de los que tenía el Cardenal distribuidos por todos los pueblos y bosques de la comarca.
Enfundados en sendos trajes de láminas de plomo, Marañón, Corona y Guatire, estaban midiendo en el perímetro del claro, la radiación del Arca con un contador Geyger y se sorprendían al demostrar que la radiación aumentaba al momento que un cuerpo orgánico se acercaba sin protección al claro.
Como nada en el proceso anterior había cambiado, se retiraron después de anotar todos los datos que había recopilado los tres templarios discretamente, borrando al marchar, detrás de ellos, las posibles huellas que había podido dejar en el blando terreno del bosque lebaniego.
Cuando comunicó la noticia a Corona y a Guatire, los tres decidieron mantenerlo en secreto al intuir que el Temple no estaba preparado para realizar otra vez el complicado trabajo de trasladar el Arca a un lugar más seguro.
Ningún otro templario lo sabía.
Enfundados en sendos trajes de láminas de plomo, Marañón, Corona y Guatire, estaban midiendo en el perímetro del claro, la radiación del Arca con un contador Geyger y se sorprendían al demostrar que la radiación aumentaba al momento que un cuerpo orgánico se acercaba sin protección al claro.
Marañón había sabido donde se encontraba el Arca desde el primer momento, por el libro miniado de Alexis.
Cuando comunicó la noticia a Corona y a Guatire, los tres decidieron mantenerlo en secreto al intuir que el Temple no estaba preparado para realizar otra vez el complicado trabajo de trasladar el Arca a un lugar más seguro.
Ningún otro templario lo sabía.
Ninguna poderosa fuerza se interponía ahora, entre la energía del poderoso Jehová y los que ansiaban tenerla para manipular al planeta y al hombre.
Marañón había sabido donde se encontraba el Arca desde el primer momento, por el libro miniado de Alexis.
Tanto tiempo adormecido sin ser importunada por el poderío de la Iglesia, ni el Temple, que la había traído y sepultado en el primer viaje, en la obscura cripta de piedra, cuando los tiempos eran difíciles y los caminos peligrosos.
Ninguna poderosa fuerza se interponía ahora, entre la energía del poderoso Jehová y los que ansiaban tenerla para manipular al planeta y al hombre.
El objeto sagrado del Creador había vuelto sumiso al lugar donde se adormilaba la poderosa energía y la fuerza Divina, esperando al nuevo profeta que la protegiese para siempre de las garras inmundas de Satanás y de los especuladores romanos.
Tanto tiempo adormecido sin ser importunada por el poderío de la Iglesia, ni el Temple, que la había traído y sepultado en el primer viaje, en la obscura cripta de piedra, cuando los tiempos eran difíciles y los caminos peligrosos.
El encantamiento y la santa compaña envolvían el silencio de los ingenuos aldeanos y el misterio que atesoraba la aurora brillante de albor que traían las fuerzas del Arca a la vida de la naturaleza.
El objeto sagrado del Creador había vuelto sumiso al lugar donde se adormilaba la poderosa energía y la fuerza Divina, esperando al nuevo profeta que la protegiese para siempre de las garras inmundas de Satanás y de los especuladores romanos.
La sabiduría lugareña había evitado desde tiempos inmemoriales acercarse a varias leguas del maldito e insalubre claro, de ese bosque donde perecían los animales y desaparecían todas las personas que se acercaban, sin dejar rastro alguno.
El encantamiento y la santa compaña envolvían el silencio de los ingenuos aldeanos y el misterio que atesoraba la aurora brillante de albor que traían las fuerzas del Arca a la vida de la naturaleza.
El Mago templario sabía, que la carne humana y la animal, se envenenaba al contactar con el suspiro que exhalaba el Arca de Dios.
La sabiduría lugareña había evitado desde tiempos inmemoriales acercarse a varias leguas del maldito e insalubre claro, de ese bosque donde perecían los animales y desaparecían todas las personas que se acercaban, sin dejar rastro alguno.
Alrededor del círculo, osamentas blanquecinas por el tiempo, muy imprecisas de identificar si eran de hombres o de animales, se hallaban esparcidas por el interior del espacioso claro.
El Mago templario sabía, que la carne humana y la animal, se envenenaba al contactar con el suspiro que exhalaba el Arca de Dios.
Esas enigmáticas preguntas se estaba haciendo a si mismo el Nigromante Marañón, dudando entre las maravillas que podía proporcionarle al Arca y toda una oscura fuerza que podía desatarse en cualquier instante.
Alrededor del círculo, osamentas blanquecinas por el tiempo, muy imprecisas de identificar si eran de hombres o de animales, se hallaban esparcidas por el interior del espacioso claro.
¿Esta maldito el lugar?
¿Tenía una especial maleficencia el extraño y perfecto circulo?
¿Era el céfiro deletéreo y desfavorable dentro de la circunferencia?
¿Era la Satánica rueda de la maleficencia?
Esas enigmáticas preguntas se estaba haciendo a si mismo el Nigromante Marañón, dudando entre las maravillas que podía proporcionarle al Arca y toda una oscura fuerza que podía desatarse en cualquier instante.
Ningún animal de pata o pluma, osaba pastar, ni se atrevía a volar dentro ó en la verticalidad invisible, del magnético redondel.
¿Esta maldito el lugar?
¿Tenía una especial maleficencia el extraño y perfecto circulo?
¿Era el céfiro deletéreo y desfavorable dentro de la circunferencia?
¿Era la Satánica rueda de la maleficencia?
El enorme redondel se iba agostando al tiempo que la hierba al crecer hacía el eje del claro se aclaraba más, dejando un redondel de tierra cenicienta en el mismo centro de la extraña circunferencia.
Ningún animal de pata o pluma, osaba pastar, ni se atrevía a volar dentro ó en la verticalidad invisible, del magnético redondel.
Es la ley inapelable que la naturaleza ciega impone a los seres vivos que sobreviven un incierto tiempo sobre la superficie del planeta Tierra.
El enorme redondel se iba agostando al tiempo que la hierba al crecer hacía el eje del claro se aclaraba más, dejando un redondel de tierra cenicienta en el mismo centro de la extraña circunferencia.
La vida se alimenta y se mantiene por la muerte de otra vida semejante a la que se nutre de ella.
Es la ley inapelable que la naturaleza ciega impone a los seres vivos que sobreviven un incierto tiempo sobre la superficie del planeta Tierra.
Una camada de cuervos graznaba estridentemente viendo la valentía y arrojo de un cuervo dominante que se atrevía a acometer a un cervatillo debilitado que deja una manada de ciervos ante la inesperada presencia de una ralea de lobos.
La vida se alimenta y se mantiene por la muerte de otra vida semejante a la que se nutre de ella.
Los altos abetos que circundaban la escasa vegetación, parecían que se mofaban batiendo sus ramajes, de la escasa hierba que apenas crecía bajo su poderosa y altiva altura.
Una camada de cuervos graznaba estridentemente viendo la valentía y arrojo de un cuervo dominante que se atrevía a acometer a un cervatillo debilitado que deja una manada de ciervos ante la inesperada presencia de una ralea de lobos.
23
Un sistémico silencio reinaba entre el pálido albor que iluminaba la escasa altura de la verdosa hierba rala, que no crecía en el vasto y despejado claro de la espesa arboleda.
Los altos abetos que circundaban la escasa vegetación, parecían que se mofaban batiendo sus ramajes, de la escasa hierba que apenas crecía bajo su poderosa y altiva altura.
La Patria de la Fe estaba presente en los misterios que la existencia humana acarrea sin cesar entre el meandro tempestuoso y desatado de la vida.
23
Un sistémico silencio reinaba entre el pálido albor que iluminaba la escasa altura de la verdosa hierba rala, que no crecía en el vasto y despejado claro de la espesa arboleda.
Había llegado la hora de secar las lágrimas con la espada afilada de la justicia que manifiesta Cristo al Templario que sepa escuchar su misericordia.
La Patria de la Fe estaba presente en los misterios que la existencia humana acarrea sin cesar entre el meandro tempestuoso y desatado de la vida.
La fatigosa sesión cerraba la puerta a la discordia y dejaba abierta la puerta al entendimiento colectivo de los únicos templarios que todavía pisan sobre la superficie de la Tierra.
Había llegado la hora de secar las lágrimas con la espada afilada de la justicia que manifiesta Cristo al Templario que sepa escuchar su misericordia.
El total silencio, y la caída corporal del organismo cansado del Maestre Guatire acallaron a los demás caballeros templarios.
La fatigosa sesión cerraba la puerta a la discordia y dejaba abierta la puerta al entendimiento colectivo de los únicos templarios que todavía pisan sobre la superficie de la Tierra.
-El dinero se ha convertido en el Dios omnipotente que manejan los hombres que detentan el poder de las masas.
Anteriormente el manejo del dinero de los demás se llamaba marxismo y el capitalismo lo combatía ferozmente, hasta que aprendió que es la única forma de poder manipular a una determinada sociedad ignorante e inculta.
El total silencio, y la caída corporal del organismo cansado del Maestre Guatire acallaron a los demás caballeros templarios.
- Hay sospechas, de que la sociedad que llamamos moderna, se pudre entre una mierda adornada de la cándida miseria de abusos de poder desmedidos.
-El dinero se ha convertido en el Dios omnipotente que manejan los hombres que detentan el poder de las masas.
Anteriormente el manejo del dinero de los demás se llamaba marxismo y el capitalismo lo combatía ferozmente, hasta que aprendió que es la única forma de poder manipular a una determinada sociedad ignorante e inculta.
-Dejar de pensar en vosotros mismos e introducir vuestras mentes en el pensamiento colectivo de los más humildes sufridores de la pasión de Cristo. El pueblo que sufre las penurias de todos los días y se somete involuntariamente a la divulgación de una usura desmedida, de estamentos protegidos por las leyes supuestamente democráticas, está condenado a pagar el precio que el capitalismo salvaje quiera poner a su forma de vida prefabricada.
- Hay sospechas, de que la sociedad que llamamos moderna, se pudre entre una mierda adornada de la cándida miseria de abusos de poder desmedidos.
-Era la hora de dejar a un lado los malos efluvios de crápulas y sinvergüenzas y meterse de lleno en los sinceros y puros espíritus de unos misántropos, que trataran de liberarnos de la peste que inunda nuestra ciudad moderna de simuladores y payasos antisociales que medran a la sombra de los buenos ciudadanos que emiten sus votos con la más franca creencia en sus desmedidos discursos.
-Dejar de pensar en vosotros mismos e introducir vuestras mentes en el pensamiento colectivo de los más humildes sufridores de la pasión de Cristo. El pueblo que sufre las penurias de todos los días y se somete involuntariamente a la divulgación de una usura desmedida, de estamentos protegidos por las leyes supuestamente democráticas, está condenado a pagar el precio que el capitalismo salvaje quiera poner a su forma de vida prefabricada.
-El simple hecho de votar a unos ó a los otros, es la clave del futuro dominio que tienen los hombres sobre la manipulación desmedida de la existencia cotidiana de una sociedad que se halla adormilada sobre los cabezales de una adormidera verbal de la clase política.
-Era la hora de dejar a un lado los malos efluvios de crápulas y sinvergüenzas y meterse de lleno en los sinceros y puros espíritus de unos misántropos, que trataran de liberarnos de la peste que inunda nuestra ciudad moderna de simuladores y payasos antisociales que medran a la sombra de los buenos ciudadanos que emiten sus votos con la más franca creencia en sus desmedidos discursos.
-Ha llegado el instante de que el pueblo reflexione que debe hacer el hombre libre para recuperarse de los sufrimientos pasados y librarse por esta vez del caciquismo y lameculos de turno, que medran a la sombra de los poderosos que tratan de eliminarnos.
-El simple hecho de votar a unos ó a los otros, es la clave del futuro dominio que tienen los hombres sobre la manipulación desmedida de la existencia cotidiana de una sociedad que se halla adormilada sobre los cabezales de una adormidera verbal de la clase política.
-Abrir las puertas que tiene cerrado nuestro pasado repleto de fanatismo religioso y abrir de par en par las ventanas y los resquicios de las casas para que penetre el aire fresco de la verdad, de la caridad y de la misericordia de Cristo.
Grito Guatire a todos caballeros templarios bajo un fuerte aplauso de los allí presentes y continuó:
-Ha llegado el instante de que el pueblo reflexione que debe hacer el hombre libre para recuperarse de los sufrimientos pasados y librarse por esta vez del caciquismo y lameculos de turno, que medran a la sombra de los poderosos que tratan de eliminarnos.
-Ninguna catástrofe es poderosa para poner turbación en el Temple ni para alterar la quietud inefable de su amor a Cristo. Vino el diluvio Universal sobre las gentes y escampó.
Ningún traidor podrá turbar la férrea voluntad que todos oponemos a las adversidades que llegan de estos eternos enemigos que se aferran al Temple para medrar sin sudor ni fatiga alguna.
-Abrir las puertas que tiene cerrado nuestro pasado repleto de fanatismo religioso y abrir de par en par las ventanas y los resquicios de las casas para que penetre el aire fresco de la verdad, de la caridad y de la misericordia de Cristo.
Grito Guatire a todos caballeros templarios bajo un fuerte aplauso de los allí presentes y continuó:
-Y ahora la Mesa Redonda hablará sin censura que dañe la libertad y el hálito del Temple.
-Ninguna catástrofe es poderosa para poner turbación en el Temple ni para alterar la quietud inefable de su amor a Cristo. Vino el diluvio Universal sobre las gentes y escampó.
Ningún traidor podrá turbar la férrea voluntad que todos oponemos a las adversidades que llegan de estos eternos enemigos que se aferran al Temple para medrar sin sudor ni fatiga alguna.
-Esa es la ley y la voluntad de la Orden y todos los caballeros debemos acatarla.
-Y ahora la Mesa Redonda hablará sin censura que dañe la libertad y el hálito del Temple.
-Martina está condenada a servir al Temple de por vida y morirá velando los tercios de los caballeros.
-Esa es la ley y la voluntad de la Orden y todos los caballeros debemos acatarla.
-Debemos atarnos la lengua, en la lucha, prisiones, exilios, amenazas, castigos, tormentos, hogueras, y también en las penalidades que los caballeros templarios padeceremos desde ahora en adelante en la batalla que se avecina.
-Martina está condenada a servir al Temple de por vida y morirá velando los tercios de los caballeros.
-Hoy me mortifico por las maliciosas agudezas de la traidora Martina, y por decir una de ellas; perdí al falso amigo, pero gane muchas vidas al Temple.
-Debemos atarnos la lengua, en la lucha, prisiones, exilios, amenazas, castigos, tormentos, hogueras, y también en las penalidades que los caballeros templarios padeceremos desde ahora en adelante en la batalla que se avecina.
-Hoy caballeros de Cristo, tengo un cierto espíritu satírico y maldiciente, la palabra dura y una lengua libre.
-Hoy me mortifico por las maliciosas agudezas de la traidora Martina, y por decir una de ellas; perdí al falso amigo, pero gane muchas vidas al Temple.