Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:

Con los filetes del mismo pescado se ofrecen otras tantas recetas, todas ellas distintas.
Gigote.
Guisado de carne picada rehogada en manteca.
Cualquier otra comida picada en pedazos menudos.
El recetario de Escoffier es el referente de todas las cocinas, públicas o privadas, de Europa. Es una oferta riquísima, variada, al extremo de que para un solo pescado, el lenguado, el que fuera célebre coci-nero del Calton un hotel de Londres, describe 64 recetas diferentes.
Gibelotte.
Guisado de conejo con vino blanco.
Tras el triunfo de la burguesía como clase social se impuso la gastronomía de los restaurantes.
Fricasé.
Guiso de carne blanca o de ave, cortada en trozos pequeños y salteados con mantequilla.
Los fastuosos banquetes de las cortes europeas perdieron su esplendor con la revolución francesa, que aportó, como detalle culinario, el concepto de restaurante y el tenedor de cuatro púas.
Fricandó.
Guiso de carne mechada y estofada, generalmente con setas, servido con una salsa espesa de cebolla, tomate y hierbas.
De hecho, la cocina de la pasta, uno de los ingre-dientes comunes a la cocina europea, se extiende en Francia por los cocineros italianos de Catalina de Médicis. De allí, a causa de las guerras en suelo francés e italiano, llegaría hasta España, donde ya se sabían cocinar los macarrones por influencia de los Árabes.
Fondue.
Plato de origen suizo, consistente en una especie de salsa elaborada con distintos quesos fundidos con vino blanco, sazonados y aromatizados con kirsch, en la que se mojan trozos de pan.
Plato a base de tacos de carne, que se ensartan en pinchos largos para freírlos en un pequeño caldero y se comen sazonados con distintas salsas.
Los menús occidentales:
Escalope.
Filete delgado de carne de vaca o ternera, empanado y frito.
Los estofados de cordero irlandeses bañados en cerveza negra, son de notable interés gastronómico.
Los menús occidentales:
Con estos últimos se consiguen platos de gran calidad, puntualizados por el sabor de distintas salsas, como la de rábano picante.
Los estofados de cordero irlandeses bañados en cerveza negra, son de notable interés gastronómico.
Carentes de una gastronomía tan ricas como las ya citadas, pero con platos de notable interés, los rece-tarios de los países nórdicos, desde Rusia a Suecia y Noruega, se fundamentan en los pescados ahu-mados, arenques, anguilas y salmones.
Con estos últimos se consiguen platos de gran calidad, puntualizados por el sabor de distintas salsas, como la de rábano picante.
Con las bases técnicas de la gran cocina, y a partir de las recetas de la cocina regional, se ha conseguido en la actualidad un nivel gastronómico muy alto, fundamentado en materias primas concretas, el aceite de oliva, la mantequilla, la crema de leche, las aves y en aquellas técnicas, como el horno, el salteado, el estofado que diferencian la cocina occidental de la oriental, perfumada por otras especies y con un tratamiento culinario diferente.
Carentes de una gastronomía tan ricas como las ya citadas, pero con platos de notable interés, los rece-tarios de los países nórdicos, desde Rusia a Suecia y Noruega, se fundamentan en los pescados ahu-mados, arenques, anguilas y salmones.
Paralelamente a ésta existía un recetario popular, regional, sabroso, pero de prestigio menor, con la excepción de algunos platos y salsas que habían al-canzado las más nobles mesas.
Con las bases técnicas de la gran cocina, y a partir de las recetas de la cocina regional, se ha conseguido en la actualidad un nivel gastronómico muy alto, fundamentado en materias primas concretas, el aceite de oliva, la mantequilla, la crema de leche, las aves y en aquellas técnicas, como el horno, el salteado, el estofado que diferencian la cocina occidental de la oriental, perfumada por otras especies y con un tratamiento culinario diferente.
Los modernos medios de comunicación ayudaron a crear una uniformidad en la alta cocina europea.
Paralelamente a ésta existía un recetario popular, regional, sabroso, pero de prestigio menor, con la excepción de algunos platos y salsas que habían al-canzado las más nobles mesas.
Paralelamente a la realización de recetas complejas, los platos se enriquecían con guarniciones de las más variadas verduras con purés y salsas.
Los modernos medios de comunicación ayudaron a crear una uniformidad en la alta cocina europea.
La influencia de esta cocina se dejó sentir en toda Europa y también en aquellas ciudades americanas que gustaban comer a la francesa.
Paralelamente a la realización de recetas complejas, los platos se enriquecían con guarniciones de las más variadas verduras con purés y salsas.
Con los filetes del mismo pescado se ofrecen otras tantas recetas, todas ellas distintas.
La influencia de esta cocina se dejó sentir en toda Europa y también en aquellas ciudades americanas que gustaban comer a la francesa.
El recetario de Escoffier es el referente de todas las cocinas, públicas o privadas, de Europa. Es una oferta riquísima, variada, al extremo de que para un solo pescado, el lenguado, el que fuera célebre coci-nero del Calton un hotel de Londres, describe 64 recetas diferentes.
Con los filetes del mismo pescado se ofrecen otras tantas recetas, todas ellas distintas.
Tras el triunfo de la burguesía como clase social se impuso la gastronomía de los restaurantes.
El recetario de Escoffier es el referente de todas las cocinas, públicas o privadas, de Europa. Es una oferta riquísima, variada, al extremo de que para un solo pescado, el lenguado, el que fuera célebre coci-nero del Calton un hotel de Londres, describe 64 recetas diferentes.
Los fastuosos banquetes de las cortes europeas perdieron su esplendor con la revolución francesa, que aportó, como detalle culinario, el concepto de restaurante y el tenedor de cuatro púas.
Tras el triunfo de la burguesía como clase social se impuso la gastronomía de los restaurantes.
De hecho, la cocina de la pasta, uno de los ingre-dientes comunes a la cocina europea, se extiende en Francia por los cocineros italianos de Catalina de Médicis. De allí, a causa de las guerras en suelo francés e italiano, llegaría hasta España, donde ya se sabían cocinar los macarrones por influencia de los Árabes.
Los fastuosos banquetes de las cortes europeas perdieron su esplendor con la revolución francesa, que aportó, como detalle culinario, el concepto de restaurante y el tenedor de cuatro púas.
También los macarrones, que los historiadores suponían originarios de las cocinas principescas del reino de Sicilia, tienen un origen oriental, alcanzando a los fogones cristianos de occidente a través de Palermo.
De hecho, la cocina de la pasta, uno de los ingre-dientes comunes a la cocina europea, se extiende en Francia por los cocineros italianos de Catalina de Médicis. De allí, a causa de las guerras en suelo francés e italiano, llegaría hasta España, donde ya se sabían cocinar los macarrones por influencia de los Árabes.
Más complejo es aún el origen del fricandó que, como fricandeau ya se cocinaba en Francia en el siglo XVI y con toda seguridad, este guiso tiene un origen oriental.
También los macarrones, que los historiadores suponían originarios de las cocinas principescas del reino de Sicilia, tienen un origen oriental, alcanzando a los fogones cristianos de occidente a través de Palermo.
Gracias al intercambio comercial y cultural, recetas como los canelones, de origen claramente italiano, se han convertido, por ejemplo, en platos definito-rios de la cocina catalana.
Más complejo es aún el origen del fricandó que, como fricandeau ya se cocinaba en Francia en el siglo XVI y con toda seguridad, este guiso tiene un origen oriental.
Esa decisión generó el aumento espectacular en el consumo de pescado en salazón, y con él el riquísimo y complejo recetario del bacalao.
Gracias al intercambio comercial y cultural, recetas como los canelones, de origen claramente italiano, se han convertido, por ejemplo, en platos definito-rios de la cocina catalana.
La gran intervención católica en los hábitos alimentarios europeos se realizó en el Concilio de Trento, en el que se declaró obligatorio no comer carne los viernes.
Esa decisión generó el aumento espectacular en el consumo de pescado en salazón, y con él el riquísimo y complejo recetario del bacalao.
El cristianismo, tanto en su versión católica como en la protestante, tiene escasos tabúes gastronómicos, al contrario del Islam y del judaísmo, que pro-híben el consumo de cerdo y sus derivados.
La gran intervención católica en los hábitos alimentarios europeos se realizó en el Concilio de Trento, en el que se declaró obligatorio no comer carne los viernes.
La gran variedad que caracteriza la cocina occidental tiene como origen, al margen de la riqueza agrope-cuaria del continente europeo, las escasas prohibiciones religiosas que afectan a sus ingredientes.
El cristianismo, tanto en su versión católica como en la protestante, tiene escasos tabúes gastronómicos, al contrario del Islam y del judaísmo, que pro-híben el consumo de cerdo y sus derivados.
Su influencia en la cocina occidental es manifiesta, aunque el mayor honor corresponda al Marqués de Bechamel, creador de una salsa que pronto aceptó todo occidente.
La gran variedad que caracteriza la cocina occidental tiene como origen, al margen de la riqueza agrope-cuaria del continente europeo, las escasas prohibiciones religiosas que afectan a sus ingredientes.
La cocina de los papas en Avignon fue famosa por sus salsas verdes, los pichones, las menestras, y los pastelillos y empanadas.
Su influencia en la cocina occidental es manifiesta, aunque el mayor honor corresponda al Marqués de Bechamel, creador de una salsa que pronto aceptó todo occidente.
Paralelamente, los concilios y las reuniones en las que se decidían los límites de las fronteras euro-peas, eran ocasión de intercambio, ya no sólo de re-cetas, sino de cocineros.
La cocina de los papas en Avignon fue famosa por sus salsas verdes, los pichones, las menestras, y los pastelillos y empanadas.
Puede ser preparado de todas las maneras siendo el pescado preferido de los príncipes y los nobles desde Hamburgo hasta Finisterre.
Paralelamente, los concilios y las reuniones en las que se decidían los límites de las fronteras euro-peas, eran ocasión de intercambio, ya no sólo de re-cetas, sino de cocineros.
De él dice Conrad Gesner, en 1670, en su libro so-bre los pescados, que todos los entendidos alaban mucho su carne.
Puede ser preparado de todas las maneras siendo el pescado preferido de los príncipes y los nobles desde Hamburgo hasta Finisterre.
Desde el norte de Europa llegan las recetas para guisar el rodaballo.
De él dice Conrad Gesner, en 1670, en su libro so-bre los pescados, que todos los entendidos alaban mucho su carne.
Así, la gran cocina vienesa, rica en tradiciones gas-tronómicas monacales, se enriquece con la presencia de reposteros italianos de Modena.
Desde el norte de Europa llegan las recetas para guisar el rodaballo.
La política de enlaces matrimoniales entre las dis-tintas casas nobles que define la historia de Europa desde la Baja Edad Media llevó las distintas cos-tumbres culinarias a cortes y embajadas.
Así, la gran cocina vienesa, rica en tradiciones gas-tronómicas monacales, se enriquece con la presencia de reposteros italianos de Modena.
Dentro de este tronco común figura el pote gallego y el asturiano, que está definido por el cerdo salado.
A partir de esta estructura, con elementos comunes, aparecen los distintos recetarios que hacen tan vari-ado el panorama gastronómico occidental.
La política de enlaces matrimoniales entre las dis-tintas casas nobles que define la historia de Europa desde la Baja Edad Media llevó las distintas cos-tumbres culinarias a cortes y embajadas.
Todas las naciones tienen un cocido diferenciado, sea el bollito italiano, en el que aparece la lengua de ternera, el pot-au-feu francés, con su pieza de buey definitoria, el broch ruso, con su crema agria, el co-cido madrileño, en que los garbanzos dan señas de identidad, la escudella i carn d'olla catalana, rica en cuatro carnes, de gallina, ternera, cerdo y cordero, y en la que los garbanzos disminuyen en número y son sustituidos por alubias blancas.
Dentro de este tronco común figura el pote gallego y el asturiano, que está definido por el cerdo salado.
A partir de esta estructura, con elementos comunes, aparecen los distintos recetarios que hacen tan vari-ado el panorama gastronómico occidental.
Las recetas más antiguas de Europa son las de las sopas y los cocidos.
Todas las naciones tienen un cocido diferenciado, sea el bollito italiano, en el que aparece la lengua de ternera, el pot-au-feu francés, con su pieza de buey definitoria, el broch ruso, con su crema agria, el co-cido madrileño, en que los garbanzos dan señas de identidad, la escudella i carn d'olla catalana, rica en cuatro carnes, de gallina, ternera, cerdo y cordero, y en la que los garbanzos disminuyen en número y son sustituidos por alubias blancas.
La cocina moldeó al hombre europeo hasta el extremo de que son muchos los autores que opinan en la historia general de la cristiandad, junto al derecho y la economía, debieran estudiarse esas fórmulas culinarias que parecen resumir el paisaje de cada país, y de cada comarca europea.
Las recetas más antiguas de Europa son las de las sopas y los cocidos.
La cocina occidental.
Es la cocina que se practica en los países de Europa y de América del Norte.
La cocina moldeó al hombre europeo hasta el extremo de que son muchos los autores que opinan en la historia general de la cristiandad, junto al derecho y la economía, debieran estudiarse esas fórmulas culinarias que parecen resumir el paisaje de cada país, y de cada comarca europea.
La miel.
Es un alimento natural elaborado por las abejas a partir del néctar y polen de distintas plantas o de la sabia de los árboles.
Muy rica en diferentes vitaminas:
Tiamina B1.
Riboflavina B2, B6, H, K, C.
Glucosa.
Fructosa.
Sacarosa.
La miel es altamente energética y digerible.
La utilización de la miel por el hombre forma parte de las más antiguas culturas. ... (ver texto completo)
La cocina occidental.
Es la cocina que se practica en los países de Europa y de América del Norte.
Buenos días a todos desde Torrelavega
Los helados.
Son productos que contienen leche, huevo, azúcar y zumo de frutas, que se haya sometido a muy bajas temperaturas.
Conocidos desde muy antiguo, los helados empezaron a fabricarse a escala industrial a mediados del siglo pasado.
El proceso de elaboración consiste en mezclar los ingredientes en proporciones adecuadas, someterlos a esterilización y homogeneización y, posteriormente, tras darles forma y envasarlos, enfriarlos a muy baja temperatura, del orden de los 30 grados bajo cero.
La miel.
Es un alimento natural elaborado por las abejas a partir del néctar y polen de distintas plantas o de la sabia de los árboles.
Muy rica en diferentes vitaminas:
Tiamina B1.
Riboflavina B2, B6, H, K, C.
Glucosa.
Fructosa.
Sacarosa.
La miel es altamente energética y digerible.
La utilización de la miel por el hombre forma parte de las más antiguas culturas. ... (ver texto completo)
Yema.
Dulce seco compuesto de yema de huevo y azúcar.
Los helados.
Son productos que contienen leche, huevo, azúcar y zumo de frutas, que se haya sometido a muy bajas temperaturas.
Conocidos desde muy antiguo, los helados empezaron a fabricarse a escala industrial a mediados del siglo pasado.
El proceso de elaboración consiste en mezclar los ingredientes en proporciones adecuadas, someterlos a esterilización y homogeneización y, posteriormente, tras darles forma y envasarlos, enfriarlos a muy baja temperatura, del orden de los 30 grados bajo cero.
Sopaipa.
Masa frita y enmelada.
Yema.
Dulce seco compuesto de yema de huevo y azúcar.
Sequillo.
Masa azucarada y frita en forma de bollo, bastoncillo, rosquilla, etc.
Turrón.
Masa hecha de almendras, avellanas, piñones, etc., tostados y mezclados con miel y con azúcar.
Secadillo.
Dulce de almendras machacadas, limón, azúcar y la clara de un huevo.
Trenza.
Dulce en forma de tres tiras de pasta trenzadas.
Saboyana.
Bizcocho empapado en almíbar y rociado con ron, al que se prende fuego cuando se sirve en la mesa.
Tortada.
Torta grande, de masa delicada, rellena de carne, huevos, dulce, etc.
Rosquete.
Rosquilla grande.
Perruna.
Torta de harina, manteca y azúcar con que se suele tomar el chocolate.
Rosca.
Bollo o tarta en forma de rosca.
Torta.
Masa de harina a la que se añaden huevos, aceite y otros ingredientes y que se cuece al horno.
Rosa.
Fruta de sartén hecha con masa de harina.
Torcido.
Rollo de pasta de ciruela u otras frutas en dulce.