Si es verdad que nadie muere mientras alguien le recuerda, nuestro pueblo tiene vida para rato, da igual donde te sientes para hacerlo, na Fonte da Fame, en cualquiera de los pilos, en la capilla, el alto del campanario o el mazadoiro...el caso es recordar que allí están vivos los recuerdos, y en ellos viven quienes los crearon. Cuando por esos mundos de Dios, cuentas a forasteros y extraños la existencia da Fonte da Fame, lo primero que te preguntan es si el nombre de tal maravilla corresponde a ... (ver texto completo)