Para mi, el pueblo tenía distintos olores, según la parte del pueblo que fuera, pero cuando nos sentábamos en la capilla, los olíamos todos a la vez...era fantástico...
Cuando de alguna manera te permitían subir al campanario, era como pasar una etapa de tu vida, hacerte todo un hombre, mi padre tocaba muy bien las campanas, pero subir al campanario sigue siendo para mi una asignatura pendiente, un verano de estos...habrá que aprobarla...
En las tardes de tedio, nos sentábamos en esos peldaños del pié del crucero a ver pasar la gente, los animales... A lo que las mujeres nos decían al pasar: "no hay que hacer?".
Para mi, la iglesia me recuerda ante todo el rosario, creo que no fuí de buena gana nunca, y aunque sabía a que me arriesgaba, siempre que podía me escaqueaba.
No estaría de mas que le hicieran un arreglito a la carretera, con eso de que la gente sale por trasmiras la han dejado un poco de lado, si alguien conoce la manera de ponerse en contacto con el ayuntamiento, que deje el correo por estas páginas, así podremos mandar sugerencias.
Yo me acuerdo cuando el cura pedro compró el 600, como daba clase de religión en la escuela, nos llevó en el coche hasta su casa para que le ayudáramos a meter leña en la cocina, después nos dió galletas y anis y cuando volvimos a pie, en este mismo sitio, frente al transformador, el anis nos tiró al diestro.
Dou a curva e tópome contigo, mírote e penso que sólo os amigos de verdade danse apertas sin decir nada, deixa que te aperte, no sexa que a próxima vez non teña forzas pra facelo...
A casa do cura, o huerto do cura, a fruta prohibida, a tia María na solaina vendo se chega o carreto pra abrirlle as portas os carros e cerrarllas a despensa, ainda vivindo tan perto de un lugar sagrado, hay sentimentos coma os penedos...
O Pedrairo, a palleira do cura, a taberna de Tio German, antes o estanco, o torreiro por antonomasia, galletas de vainilla con licor de café os domingos por a mañan...
Ya no corre el agua ni hay barro, pero queda la casa de la Costurera, Manuela "a Mudiña" que gracias a ella teníamos una blusa nueva para fechas importantes...fijaros bien, a que no cambió tanto...
Aún conservo en mis rodillas licencias visibles por tirarme cuesta abajo con la bicicleta sin frenos, las moras del tio Emilio (Moreno), la fuente y el tio Paxaro diciendo: "un día de istes vaste matar rapaz..".
Ya te huelo, luego estoy aquí, veo al tio Moután con su lírica etílica, al Peseto pan con pan, a la gente arremolinada frente al bar..si, sin duda, estoy aquí.
Peaje de Änimas, cruce de caminos, frontera de barrios, testigo del tiempo, parada de responsos, ejemplos de inocencia, principio del fin y hasta hay quieb dice que punto de partida y paso obligatorio de la Santa Compaña.
Lugar de contrastes, vivan los novios, que Dios proteja al bautizado, que acoja al difunto, que sane al enfermo, recuerdo de los que se fueron, reunión de concello al salir de misa, fuegos atificiales, riñas y disputas porque tu vaca me pastó mi prado, escondite eterno de fuerza la batalla.
Aquí desperte mis inquietudes primeras, sin salir de estas cuatro paredes, podía recorrer el mundo, con un chorizo y un trozo de pan, con el catón debajo del brazo, una bicicleta casi siempre pinchada y el abrazo cariñoso de mi abuela...conquistaba yo el mundo...