El día 5 de noviembre de hace muchos años, era
feria en Mezquita, mi padre estuvo allí y, como de
costumbre, se interesó por los precios de las herramientas que, en un futuro, pudiera necesitar. A los dos ó tres días, queriendo mover una
piedra utilizó una azada como palanca; al tirar con fuerza (y él tenía mucha) la rompió.
Ese mismo día por la tarde se dirge a
casa del Sr. Antonio (Cacharreiro) a
comprar otra, ya que es tiempo de"escaldeirar" y la necesita; yo le acompañé, como casi siempre. Al
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