Cada visita es diferente. El
mar siempre borra las huellas anteriores, pero permanece la sucesión de
arcos monumentales. Además, el espacio protegido dentro de la Red Natura 2000 alcanza un tramo costero de unos quince kilómetros de largo en los que podemos encontrar otros hermosos arenales como el de Os Castros y el pintoresco
puerto de
Rinlo.