Yo sólo he hecho los altabellacos de cocido (por aprovechar el pan duro) y, a parte de meterle recortes de todo lo que hallaba con necesidad de gastar pronto; le añadía huevos y vino tinto para amasar las migas y que ligara la pasta. En cuanto a especias era generoso con el ajo y el peregil, lo que nunca he conseguido ni parece que lo vaya a conseguir es que me queden, después de cocerlos con los potajes, esa testura tan esponjosa que le salían a los que hacía mi madre (ya lo he intentado varias ... (ver texto completo)