Desde ésta
fuente de
agua clara, limpia y cristalina os dejo un fuerte abrazo. ¡Qué recuerdos
amigos/as!, allá, cuando hace un montón de años nos surtiamos de estos puros y frescos manantiales para saciar nuestra sed y abastecer nuestras
casas... ¿recordais?... aquellos calderos que por mi tierra se decian "herradas", y que se transportaban con un haro para nivelar el peso, los botijos y demás artilugios que de todo servia.
Un abrazo desde éste sofocante
Castellón que no baja de temperatura, ÑIRRE,
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