Visite
Trujillo en el 2005 con un grupo de estudiantes de la Universidad de Nuevo
Mexico, que tomaron clases en el
castillo por parte de la fundacion Salaz.
Recuerdo con mucho cariño cada minuto en Trujillo, las
noches en la
plaza mayor, las tardes de la
piscina, la gente fue muy amable, me encantaria volver