Después de finiquitar la hipoteca por medio de la dación en pago, Caja Laboral incluyó por error a un cliente en un fichero de morosos, y le exigió dinero. El error le ha costado a Caja Laboral una sanción de 20.000 €. El origen de los hechos se remonta al año 2009, cuando la entidad acordó amortizar la totalidad de un préstamo hipotecario, por medio de un contrato de dación en pago, al no poder hacer frente el cliente al pago de la deuda.
Todo se complicó tiempo después, cuando el cliente comprobó que, a pesar de haberse cancelado la deuda, Caja Laboral había incluido posteriormente su nombre en un Registro de Morosos, y había encargado a una empresa en 2012 que se encargarse de reclamar el cobro de 9.350 €, que decían que debía