RELATOS AL ATARDECER-CLXX.
EL EFECTO 99. Erase una vez un rey que, a pesar de su riqueza, siempre se sentía vacío e insatisfecho. Tal era su infelicidad que admiraba a uno de sus sirvientes más pobres porque mostraba alegría por la vida. Intrigado, se fue a solicitar consejo al sabio del reino: Cómo es posible que uno de mis sirvientes, aun siendo pobre, sea más feliz que yo, le preguntó. El sabio le contestó: "Para poder explicároslo, necesito que comprendáis el “efecto 99”. ¿Y qué es eso?, inquirió ... (ver texto completo)
EL EFECTO 99. Erase una vez un rey que, a pesar de su riqueza, siempre se sentía vacío e insatisfecho. Tal era su infelicidad que admiraba a uno de sus sirvientes más pobres porque mostraba alegría por la vida. Intrigado, se fue a solicitar consejo al sabio del reino: Cómo es posible que uno de mis sirvientes, aun siendo pobre, sea más feliz que yo, le preguntó. El sabio le contestó: "Para poder explicároslo, necesito que comprendáis el “efecto 99”. ¿Y qué es eso?, inquirió ... (ver texto completo)