Nuestras sierras cargadas de tesoros escondidos.
Y al otro lado de la bella Cáceres, en la penillanura cacereña en la que dominan los bellos bosques de alcornocales y encinares en torno a sierras escarpadas, podemos guiarnos por el vuelo de los aguiluchos cenizos y los elanios azules para descubrir el paraje de “Los Tesoritos” en Ibahernando.
En Santa Cruz de la Sierra se encuentra el Arroyo del Oro.
Los soldados y mercaderes romanos, tan asentados en estas tierras, jamás cruzaban un río sin arrojar ... (ver texto completo)
Y al otro lado de la bella Cáceres, en la penillanura cacereña en la que dominan los bellos bosques de alcornocales y encinares en torno a sierras escarpadas, podemos guiarnos por el vuelo de los aguiluchos cenizos y los elanios azules para descubrir el paraje de “Los Tesoritos” en Ibahernando.
En Santa Cruz de la Sierra se encuentra el Arroyo del Oro.
Los soldados y mercaderes romanos, tan asentados en estas tierras, jamás cruzaban un río sin arrojar ... (ver texto completo)