Ayer, en una conversación telefónica, una persona muy apreciada por mí me hizo una pregunta:
- ¿Tú lees el
foro?
- ¡Faltaría más, cómo no!, le respondo. -
- ¡Ah! Pues entonces nada.
- ¿Por...?
- ¡Nada, nada! Sólo que repases el día 15, creo que se te ha pasado algo.
Algún duendecillos de la informática hizo que en la página que se abrió (no abrí ninguna más, por eso de la apatía) únicamente estuvieran los saludos de mis
amigos foreros Jose Luis y Victoria, tal vez la poesía, que si el primer
... (ver texto completo)