RELATOS AL
ATARDECER-CXXIV.
EL SABIO Y EL REY. Un Rey soñó que había perdido todos los dientes. Después de despertar, mandó llamar a un Sabio para que interpretase su sueño.
¡Qué desgracia mi Señor!, exclamó el Sabio. Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de vuestra Majestad.
¡Qué insolencia!, gritó el Rey enfurecido, ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí!. Llamó a su guardia y ordenó que le dieran cien latigazos.
Más tarde ordenó que le trajesen otro Sabio
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