José María Aznar, aquel joven falangista, se nos ha convertido, desde hace años, en un predicador del neoliberalismo. Va por el mundo insistiendo en la conveniencia de reducir, al máximo posible, el Estado del Bienestar. Es acérrimo partidario de quienes difunden teorías muy próximas al capitalismo salvaje. Y les encanta exhibir un slogan fácil de entender: “Menos Estado y más mercado”. O “Estado débil y mercado fuerte”. Aznar levita advirtiendo que “Europa necesita menos intervención gubernamental ... (ver texto completo)