Es el devenir de la vida misma. Un día que se esperaba bullicioso y de alegria, se convierte, por ese nexo entre la vida y la muerte, en un día de tristeza para muchas
familias. La muerte es irrepetible, solo se produce una vez, y, en este sentido, por duro que sea, hemos de afrontarla con entereza; si, ademas, ésta se produce después de un largo sufrimiento, no es óbice pensar que siempre tardó más de lo debido.
Mis condolencias a las tres familias de las tres personas fallecidas, en especial
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