RIBERO, te deseo lo mejor del mundo. Me ha extrañado que lo celebres el día de S. Agustín de Canterbury, del que nunca oí hablar hasta hoy, y me he quedado pensando en ello: aunque el de Hipona es más conocido, también ese es
santo; me gusta que lo celebres en su día, hay que "darle trabajo"...
Pero yo también te encomendaré hoy, porque a éste le tengo mucha devoción, su vida siempre me impresionó.
Feliz regreso a la vida ordinaria, pero no por ello menos feliz. ¡Cuanto siento no haber podido
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