Buen recuerdo de la Organización y con estos recuerdos nos damos cuenta que el tiempo pasa volando y volando llegaremos a un terreno donde aterrizaremos y sabe Dios como será el aterrizaje si bueno o malo.
De Antonio Mansilla, habrá ya poca gente que se acuerde de él, si en aquella época no estaba "pegada" a la
iglesia. En aquella época el párroco era De. Antonio Cortés Calvo. Su padre, el sargento Jerónimo, estaba de comandante de puesto, y su hermana Pepita, cantaba en solitario desde el desaparecido
coro, aquello de: "Gloria un terram...". SALUDOS.