A estas horas y más tarde, tomando el fresco, también me contaba alguno. Con éste en concreto me quedaba embelesaita, no solo por el qué sino por el cómo ¡mira que tenía gracia la abuela Maximina contando cuentos!
EL PRÍNCIPE ENCANTADO
Había una vez un pescador muy pobre, nunca pescaba nada y apenas tenían para comer él y su familia.
Un día pescó un pez muy grande pero cuando lo iba a sacar del agua le dijo el Pez:
- “No me mates y tendrás en tu casa todo lo que desees (para comer, beber…)
... (ver texto completo)
Termino de leer el cuento, anoche me acosté prontito.
Gracias por molestarte en escribir tanto y hacernos disfrutar de esos cuentos.
A mi me suenan, no se si alguno escucharía también a tu abuela o bien a mi abuela, no se.
Un abrazo y
felíz dia.
Abrigate que no te cojas la gripe, que van a bajar las temperaturas. ASUN