A estas horas y más tarde, tomando el fresco, también me contaba alguno. Con éste en concreto me quedaba embelesaita, no solo por el qué sino por el cómo ¡mira que tenía gracia la abuela Maximina contando cuentos!
EL PRÍNCIPE ENCANTADO
Había una vez un pescador muy pobre, nunca pescaba nada y apenas tenían para
comer él y su
familia.
Un día pescó un pez muy grande pero cuando lo iba a sacar del
agua le dijo el Pez:
- “No me mates y tendrás en tu
casa todo lo que desees (para comer, beber…)
... (ver texto completo)