Aquí vemos a Inocencio Hernández Mogena, sacando
pan recién hecho de la
panadería que regentaba, junto con su esposa Paqui. Quiero expresarles mi más absoluto agradecimiento, desde esta
ventana, por su querer y saber estar en mis momentos más difíciles. Nunca los olvidare.
Ahora espero que, a los nuevos regentes de la panadería, les vaya igual de bien, o mejor, que a sus padres. Un abrazo para todos ellos. Y gracias a ti ADP por provocar en mí, con esta
foto, sentimientos encontrados.