¡Marchémonos...! Empieza a anochecer
CALCOTS
Seguro que a un extranjero no le sorprende en absoluto que uno de los platos típicos de Cataluña sea una variedad de cebolla, pero la cosa cambia al explicarle que se come su tallo pasado por el fuego hasta que queda negro. Quizá comprenda el éxito de los calçots cuando lo pruebe mojado en salsa romescu.
LAMPREA
La lamprea es una especie de pez sin mandíbula que no resulta demasiado apetecible por su forma y menos aún teniendo en cuenta que se cocina en su propia sangre. Sin embargo, se le considera una auténtica delicia en Galicia.
ANGULAS
Las angulas son otro de los platos típicos de España que a los extranjeros les llama poderosamente la atención, casi tanto como su elevado precio. Así que habría que explicarles que existe un sucedáneo más barato llamado gulas.
CARACOLES
Solamente en Portugal y en algunas zonas de Francia se consumen los caracoles, además de en España. Así que a la mayoría de extranjeros les resulta extraño que nos comamos esos tiernos animalitos que ellos simplemente ven pasear por sus campos y jardines.
MORCILLA
El aspecto negruzco de la morcilla no resulta demasiado atrayente para los turistas y si ya les explicas que se trata de sangre coagulada el rechazo es casi comprensible. Claro que la única forma de descubrir el éxito de este producto es probarlo.
PERCEBES
La mayoría de turistas no sabrían distinguir una pequeña piedra en la base de un acantilado de un percebe, puesto que este crustáceo solo se consume de forma habitual en España y Portugal. Eso sí, no con demasiada asiduidad, debido a su alto precio.
MIGAS
Sí, pese a que el pan sea un alimento tan conocido, las migas les resultan muy raras a los extranjeros. Más aún que las mezclemos con chorizo, panceta, uvas o ajo.
PIPAS
Mientras que en España son el snack más popular, a los extranjeros les llama poderosamente la atención nuestra adicción a las pipas. Les sorprende mucho la forma que tenemos de comerlas y las múltiples variedades en las que se comercializa.
CRIADILLAS
Claro que más sorpresa les causa aún que en España se coman los testículos de los toros, los cerdos o de otros animales. Lo que aquí llamamos criadillas.
RABO DE TORO
Queda claro que España es un país donde gusta la carne y, teniendo en cuenta que muchos extranjeros lo relacionan también con los toros, este plato no debería de sorprenderles. Pero así es.
OREJA DE CERDO
El popular refrán “del cerdo, hasta los andares” no ha traspasado las fronteras españolas, así que a un extranjero le llama bastante la atención que aquí se coman las orejas de este animal y sea una de las raciones favoritas en cualquier reunión en un bar.
GALLINEJAS
Si que comamos tripas de vaca les sorprende a los extranjeros, exactamente lo mismo ocurre con las del cordero. Las gallinejas son otro de los platos típicos e imprescindibles de la gastronomía madrileña.
CALLOS
La carne de vaca es un alimento habitual en multitud de países, pero no así sus tripas, por lo que los turistas que visitan España, especialmente Madrid, se quedan de piedra al conocer (y sobre todo probar) un plato de callos.
Y ES QUE CADA PAIS TIENE SUS PROPIAS COSTUMBRES CULINARIAS y seguro que tú también te has sorprendido cuando has descubierto en otros lugares platos típicos de los que nunca habías oído hablar. En el caso de los extranjeros, estas son las comidas españolas que les resultan más extrañas.
NO SOLAMENTE LES RESULTAN EXTAÑOS, sino que no entienden cómo los españoles son capaces de comerlos. En algunos casos, explicar a un turista en qué consisten tampoco resulta demasiado sencillo, aunque lo mejor es animar a probarlos para que comprendan los motivos por los que son considerados auténticos manjares.