Saturnino, su padre vendía pienso al lado del cuartel de la guardi civil.
Ahora, respóndeme tú a mí, jeje.
Ahora, respóndeme tú a mí, jeje.
Perdonad hijos mios, pero es que hay que ver lo que os cunde, se va una a hacer cualquier cosa y cuando vuelve hay dos o tres páginas escritas.