RELATOS AL ATARDECER-XCVIII.
LA DIPLOMACIA DEL EMPERADOR. Un emperador chino fue avisado de que una de las provincias de su imperio estaba siendo invadida. Entonces les dijo a sus ministros: «Vamos, seguidme. Pronto destruiremos a nuestros enemigos». Cuando el mandatario y sus tropas llegaron donde estaban los invasores, se puso a dialogar con ellos y los trató con mucha delicadeza, tanta, que por gratitud, los enemigos decidieron someterse a él incondicionalmente y no continuar con aquella lucha. ... (ver texto completo)
LA DIPLOMACIA DEL EMPERADOR. Un emperador chino fue avisado de que una de las provincias de su imperio estaba siendo invadida. Entonces les dijo a sus ministros: «Vamos, seguidme. Pronto destruiremos a nuestros enemigos». Cuando el mandatario y sus tropas llegaron donde estaban los invasores, se puso a dialogar con ellos y los trató con mucha delicadeza, tanta, que por gratitud, los enemigos decidieron someterse a él incondicionalmente y no continuar con aquella lucha. ... (ver texto completo)