No importa dónde vivas, en la ciudad o en
pueblo. Lo importante es ser
feliz. Vivir en el pueblo no quiere decir que no puedas viajar, conocer mundo... ¿en qué cabeza cabe, por Dios? Tenemos buena comunicación con
aeropuertos, grandes ciudades... Podemos crecer y formarnos como cualquier otra persona de la CAPITAL, O MEJOR.