2ª PARTE DE RELATO
Me llevaron a un campamento y me presentaron ante un capitán. La disciplina era bastante más relajada aquí que en el otro bando. Pero la había de muy buena gana. Me dieron de comer y de beber y unos duros, como éstos (me mostraba un billete de 50 pesetas). Aún guardo ahí, en el armario, el último dinero que me pagaron. Pero ya no vale una perra gorda.
Y, no te creas que me lo dieron así como así, no. Tuve que firmar con mi nombre. Desde el primer día se me dijo: Urbano, hasta ... (ver texto completo)
Me llevaron a un campamento y me presentaron ante un capitán. La disciplina era bastante más relajada aquí que en el otro bando. Pero la había de muy buena gana. Me dieron de comer y de beber y unos duros, como éstos (me mostraba un billete de 50 pesetas). Aún guardo ahí, en el armario, el último dinero que me pagaron. Pero ya no vale una perra gorda.
Y, no te creas que me lo dieron así como así, no. Tuve que firmar con mi nombre. Desde el primer día se me dijo: Urbano, hasta ... (ver texto completo)