Algunas noches, poco antes de cerrar, aparecen Mari Cruz (su esposa) y sus dos hijos (una niña y un chavalín que ya ha terminado periodismo). No doy sus nombres porque apenas voy a contar más de ellos. Su esposa es hija de un preciado carpintero que, asociado con otros, hoy son dueños de un tanatorio y una aseguradora conocida por Finesterre.
Tras ese último invierno, marcado por muchas novedades en mi vida: nuevos amores que venían a buscarme casi todos los días, amigos que también aquí incidían ... (ver texto completo)
En Navidad aparece por nuestro puesto la Drª Fernández. No es normal que se deje ver el resto del año, no. Ella manda a su chacha interina con las órdenes determinadas de traer esto o aquello; nunca toma apuntes, pero se puede adivinar en su forma reflexiva presente cada vez que demanda algo. En estas fechas es “su ama” (como ella dice) quien toma la responsabilidad de encargar las perdices de siempre. Aprovecha para darme quinientas pesetas de aguinaldo (eso ya no se lleva) y rogarme que le pele ... (ver texto completo)
A TODOS NOS TOCA ESPERAR

Siempre nos hemos topado con alguna espera, diríase que nuestra existencia está marcada de esa buena fe; esperar el esfuerzo de quienes van a regalarnos un espectacular espacio de alegría, distracción; sabores deseables en nuestros infinitos sentidos del buen gusto. Y no nos importa aguantar tortuosos inconvenientes si con ello saciamos tal anhelo nuestro.

Hoy os deseo suerte a todos y, ojalá, que no tengáis que esperar mucho.
La vida, allá donde se mida, siempre es juego. Se enreda entre optativas y manías que nacen en el pecho. Y pienso yo que, coja la que se escoja, determinará nuestro juego.

Un saludo
- Las hermanitas Yullies, que cuando salgas para casa les lleves medio kilo de lomo y jamón de york; quieren hablar contigo-. Una sonrisilla maliciosa denotaba que había negocio para un servidor. Estas hermanas, ya pasadas de edad casadera, ostentaban un laboratorio de cremas embellecedoras para el sector femenino, vivían a dos calles más allá de nuestra tienda. Así que cuando marché para casa me acerque al piso de ellas, toqué al timbre y me dieron paso hasta el salón donde estaban tomando el sol ... (ver texto completo)
La indumentaria que por aquel entonces se vestía en el gremio consistía en un blusón y un delantal de vichy, preferentemente de tonos colorados; pero los nuestros eran de un cuadriculado azul. No se consideraba el gorro (hoy tan obligado por sanidad) y, en algunos despachos de carnes o de otros alimentos en venta se descuidaban quemazones de tabaco sobre las bases de la madera que revestían el circuito de trabajo: tablas de corte, sobre mesas. Incluso, recuerdo aquellas veces que fui al médico acusando ... (ver texto completo)
hola!

yo que soy más joven que vosotros también recuerdo cuando se puso el servicio en casa de mi abuela. la obra la hicieron entre todos los de casa porque el que no es albañil sabe hacer de todo y el que no arrimaba el hombro. lo que si recuerdo era el dichoso papel que tenía mi otra abuela (el del elefante) era marrón y duro como papel de lija! jajjja! cada vez que te lo pasabas te dejaba el..... lijadito jajajja!. y como eramos muchos teniamos que compartir el cuarto de baño por turnos jajaj! ... (ver texto completo)
Rubiaca, acuerdate de llevarte lacámara de fotos. Ya nos mostrarás los "perros chicos" que cojas; dicen que son las únicas setas que salen al principio de la primavera. Yo, con un poco de suerte, iré en mayo; veré los floridos campos y, si llego a tiempo, el valle ese de El Jerte; que nunca lo he visto. Saludos y que tengas suerte con el clima cuando vayas.
Hacía unas horas que me incorporé al trabajo después de rendir sudores en el gimnasio cuando Juan (hijo del marqués de Moso) llegó a por sus compras.
- ¡Buenos días Juan! Ya me ha dicho Pedro que hoy te ha dado de lo lindo-. Mi patrón, que sabía que nos juntábamos en el kárate, quiso estar gracioso y me sacó los colores. Yo, con la cara como un tomate, me hice el sordo y seguí deshuesando la aguja de medio ternero sobre la mesa y pensando: “Qué metedura de pata”. No le había dicho nada a Gabriel ... (ver texto completo)
La zona en la que estábamos ubicados era la más selecta de la sociedad, teníamos visitas de alta alcurnia, de todos los márgenes políticos: algunas veces venían seguidores de la Falange o radicales separatistas; aquí se hablaba con todos y, lo mismo azules que rojos, se les movía la gracia discrepando amabilidad profesional,” bailando de buena guisa”. Los negocios son así, se admite la educación y el respeto a distintas opiniones en tanto que hagan y paguen sin molestar. Y crece amistad entre unos ... (ver texto completo)
El día que mis hijos se enteraron de que no siempre había habido water en las casas del pueblo, se quedaron un poco perplejos. No sabían que estas "modernidades" fueran (por lo menos en nuestro pueblo) tan "recientes". A partir de este punto, la conversación se volvía a la vez que un poco escatológica en un descojono que a veces les costaba un poco creer. Pensaban que me estaba quedando con ellos. Pues no, hijos no, no había servicios y cada uno se las apañaba como podía.
" ¿Donde? Mirar, el que ... (ver texto completo)
hola!

yo que soy más joven que vosotros también recuerdo cuando se puso el servicio en casa de mi abuela. la obra la hicieron entre todos los de casa porque el que no es albañil sabe hacer de todo y el que no arrimaba el hombro. lo que si recuerdo era el dichoso papel que tenía mi otra abuela (el del elefante) era marrón y duro como papel de lija! jajjja! cada vez que te lo pasabas te dejaba el..... lijadito jajajja!. y como eramos muchos teniamos que compartir el cuarto de baño por turnos jajaj! ... (ver texto completo)
Hace tiempo largo (pensaba) que no nos deleita con sus citas, digo por nuestro paisano Jara, ni Miguel con sus blog de los pueblos y molinos; espero que estén bien de salud y reciban este saludo amigo
Aquellos años fueron para mí una gran fuente de humanidad, aquella tienda marcó la personalidad que hoy poseo; quizás debido a que era un adolescente sin pulir, un metal virgen para ser moldeado. El destino me llevó a las manos de un cristiano practicante, volcado en adoraciones nocturnas y todo eso… Hombre de pueblo e hijo de otro humilde carnicero. El local siempre fue un traspaso, pertenecía a otro dueño. Llegaban a diario visitas de otras gentes muy sanas; amigos todos ellos. Y yo, en medio de ... (ver texto completo)
Claro que nos sentimos identificados, al menos yo ¿cómo podría ser de otra forma? Pero las personas somos un tanto complicadas, si no tenemos una cosa, la queremos y cuando la conseguimos, descubrimos que no era tan importante, pero si no la hubiéramos tenido sería … “como una asignatura pendiente”. Ahora cuando hemos estado fuera del pueblo sabemos lo que tenemos y lo que echamos de menos y los años pasados en el pueblo es una de esas cosas que seguramente casi todos añoramos pero no seamos ingenuos, ... (ver texto completo)
En 1976-1977 hicimos la mili juntos en San Sebastian
Atendíamos a unos clientes mientras ellos, sentados en el escalón de la acera, daban cuenta de sus bollos con chorizo, pan y mortadela; el compañero cedió la bota de vino para que mi padre bebiera y, al pronto se levantaron, sacudieron las migas de sus ropas; cada cual se echó el chaquetón al cuerpo y sacó de un bolsillo el chambergo, lo encasquetó en su cabeza. Con un ademán de manos nos despidieron desde fuera. Ya nos limpiaron a conciencia nuestro rellano y, con sus trajes tormenta verde, van ... (ver texto completo)