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Según iban pasando los años, a pesar de que todos los años retornábamos al pueblo, nuestras vidas se aferraban más a esta nueva tierra; allá quedaba un pasado cada vez más alejado de nuestro presente y, si se recuperaba, siempre era para hablar del pasado. De aquella vez que un tal Aurelio tuvo la desgracia de ponerse debajo del olivo y salir guarreado por aquellas tripas flojas. O cuando le metieron un ratón en la camisa y su madre enojó. Miles de peripecias que se hacían unos ... (ver texto completo)
Según iban pasando los años, a pesar de que todos los años retornábamos al pueblo, nuestras vidas se aferraban más a esta nueva tierra; allá quedaba un pasado cada vez más alejado de nuestro presente y, si se recuperaba, siempre era para hablar del pasado. De aquella vez que un tal Aurelio tuvo la desgracia de ponerse debajo del olivo y salir guarreado por aquellas tripas flojas. O cuando le metieron un ratón en la camisa y su madre enojó. Miles de peripecias que se hacían unos ... (ver texto completo)