Las fiestas pasaron y el verano está a punto de fenecer. Casi todos estamos en nuestros quehaceres habituales. Los pequeños se incorporaron a sus guarderías y colegios; los jóvenes regresaron al instituto o a la Universidad; quienes todavía estamos en activo y tenemos la suerte de tener empleo, hemos vuelto a nuestro puesto. Los mayores, en buena parte, regresaron a sus cuarteles de invierno a cuidar de los nietos o a retomar sus revisiones y controles médicos o simplemente a disfrutar de una jubilación ... (ver texto completo)