El reloj del Ayuntamiento acababa de dar las nueve de la mañana. Un minuto más tarde repetía el tañido de su vieja campana. Acto seguido, escuchaba otro ruido: pim, pum, pim, pum, así tres o cuatro minutos, para a continuación llegar a mis oídos otro ruido más: pim, pim, pim, pim, otros tres o cuatro minutos.
¿De dónde procedían estos últimos sonidos? No de muy lejos. El origen estaba cerca de donde mis abuelos vivían, eran de un lugar que para mi era mágico y ejercía una gran magnetismo sobre ... (ver texto completo)
¿De dónde procedían estos últimos sonidos? No de muy lejos. El origen estaba cerca de donde mis abuelos vivían, eran de un lugar que para mi era mágico y ejercía una gran magnetismo sobre ... (ver texto completo)
¡Hola de nuevo Juan Antonio! Lo he leído todo, he saboreado una gran visita a la herrería gracias a ese gran talento y excelso conocimiento que posees sobre este y otros temas. Es un lujo para nuestro foro contar con tu participación y poder aprender de tu generosidad en toda cultura que compartes. Ay, amigo… que envidia más sana das. Si todos supiésemos narrar con esa riqueza de datos este foro nuestro sería el más visitado de toda nuestra patria.
Mi afectuoso saludo.
Mi afectuoso saludo.