Hola . El gasco es fantástico ... yo soy de martilandrán.
Hola a todos!a pesar de no tener nada nuestro pueblo es el mejor!! eso si todos debemos participar más en las pocas cosas que se organizan eh!un beso para todos los de la llano.Salamanca,
Esas piscinas aver si se terminan de hacer!
Estas jubiladas le dan un poco de salsa al pueblo, hacen mas de lo que pensais, hay grandes artistas con el pincel, la aguja y demas preguntar un poco.
Yo soy una persona enamarada de ese pueblo tan maravilloso.
Hola Jose Mari, yo también soy tu tio, he subido más fotografías, entre ellas, la de tu coche en plena tormenta, supongo que lo recordarás. Un saludo a tu mujer, tus padres, tu hermana, tu otro tío ángel y a tu abuela. Besos.
Y tú quién eres?
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Es el hogar del jubilado?
Nunca he entrado..
Creo rconocer a Lita, Doña Paula y pocas más. Es un poco borrosa. Ya era hora de ver una foto de la gente que vive en el pueblo de toda la vida, os animo a colgar más.
Qué grandes sois!
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Deben ser las cabras de algun pastor del pueblo.
Ya quedan poquitos...
Que oficio este...
A mi abuelo, lo mandaron con 3 años, a servir a una casa. Pobrecito...
Y continua el hombre en pie, con sus cabras y sus animales.

Esta foto es un honor a los hombres y mujeres de nuestras tierras, que labraron su futuro con todo tipo de adversidades, guerra, hambre enfermedades, muertes, etc, etc.
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Si alguien va a la Peña de Francia que cuente como se lo ha pasado, y que hacían, la gente que había… es que hace muchos años que no paso ahí ese día y siempre me encanto. Un beso Maribel.
Maximo se cayo de la ehcalera y tuvo un mal golpe. actualmente reside en Moraleja en un centro.Sin duda hechará mucho de menos el cabezo... Que penita de una residencia... Aunque la hicieran en el Lombito.
Mirar las ultimas fotos, que chuuulas.
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No esta casado no.
Ya va siendo hora de que cambien el nombre a las calles
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Ya es hora de que cambien el nombre de las calles,
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Hasta aquí llegaba por los años treinta la carretera. Naturalmente sin asfaltar y con el firme de tierra y piedra machacada. Años más tarde, por los sesenta, se continuó hasta el río con idéntico firme. Quizá fuera un de las últimas actuaciones de los Picapedreros, oficio de larga tradición social y literaria. ¿Quién no recuerda aquello del cuento: “Pico, pico, a ver si me pongo rico”?
Ante esta foto acuden a mi memoria tres recuerdos de este mismo lugar, entonces desprovisto de casas a ambos lados, ... (ver texto completo)