Existía en la época del Duque de Osuna, allá por el siglo XVI, un eximio personaje de alto copete llamado Don Gil Imón. Diversas fuentes parecen indicar que este representante gubernamental era en realidad un insigne alcalde.
D. Gil Imón gustaba de codearse con gentes de las más altas esferas; acudía a reuniones de boato y pompa donde se debatía acerca de asuntos de estado de gran trascendencia.
Asistía a estos actos sociales siempre en compañía de sus dos hijas, una versión grotesca y antagonista ... (ver texto completo)
D. Gil Imón gustaba de codearse con gentes de las más altas esferas; acudía a reuniones de boato y pompa donde se debatía acerca de asuntos de estado de gran trascendencia.
Asistía a estos actos sociales siempre en compañía de sus dos hijas, una versión grotesca y antagonista ... (ver texto completo)