Tere si que existió, esa tradición en nuestro pueblo. Recuerdo de pequeña, ver a los monaguillos, ir con un cesto grande de mimbre, cogido entre dos con un palo puesto entre las asas. De él colgaban racimos de uvas, membrillos y granadas, esto se lo comian esta noche mientras estaban en el campanario, donde se pasaban la noche doblando las campanas, por cierto que a mí me daba miedo, oir ese sonido toda la noche. Y las niñas también soliamos ir a casa de los familiares pidiendo la cachetia, o chaquetía, ... (ver texto completo)
Bueno Panchi, se han perdido tradiciones lo mismo que en todos sitios, qué vamos a hacer. Un saludo