eran las seis de la tarde en un día cualquiera en un año pasado habíamos salido de la escuela y corríamos hacia casa para dejar la cartera y coger la merendilla que nos tenían preparada aquel trozo de pan de la tahona de tía Cipria-na o de tío Pedro con un trozo de patatera o chorizo según tocaba o un trozo de oreja porque en casa habían abierto el buche de la matanza que bueno o quizás había habido un extra y tenias un trozo de chocolate es que todo era tan bueno y tan especial cojias tu merendilla ... (ver texto completo)