Hola de nuevo Caín, desde que me he enterado que ahora haces el
juego a tu eterno contrincante, hasta el punto de que tenéis pensando
comer ambos del mismo plato y repartiros el botín, me siento más ilusionado al ver, que no has perdido tus maneras, que las has adaptado a la nueva situación y, que como siempre, piensas sacar buena tajada.
Ya veo que has cambiado el discurso y que ahora te has hecho
amigo de los que siempre te persiguieron. La verdad, no sé si es que tú también eres antiguo
... (ver texto completo)