¿Uñas? todas mordidas.
¿Pelos? sin teñir, sin cortar y sin peinar.
Sin
comer no dormir, así estoy yo, de los nervios perdida, y es que no puede ser, desde hace dos días que saque del baúl de los recuerdos, mis zapatillas de pana, mi bata de boatiné y mis rulos con su correspondiente redecilla, estoy de nuevo convertida en la Choni, que vuelve desde la
calle del olvido. A mi, que no me hablen de amoríos no realizados por culpa del "parné" y de la suegra, que eso hace, que me ponga delantal limpio
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