El día de " La Gira " fue nefasto para poder disfrutar de todas las viandas que con tanta ilusión habíamos preparado todos: jóvenes y menos jóvenes. El Tiempo nos dejó salir al campo, a la Jarilla, como siempre. Pero cuando teníamos hecha la lumbre, el carbón encedido esperando que cayeran en él las chuletas, los pinchitos y el pectorejo...empezó a caer una lluvia fina a la que no dimos importancia al principio, pero que pronto nos tenía mojado hasta los huesos. Luego empezó a llover fuerte, nos ... (ver texto completo)