El duende dice que os diga que, hace unos días, como estuvo dando saltos y voltereras por La Sierra de los Almendros, Valdecubos, el Jacho y la Bollal, que llegó fatigado al poblado y que abrebó en el venero del Realengo, donde, sea porque se tragó un virus, por el cambio de aguas o por el mismo nombre del sitio- que para estas cosas son muy sensibles los duendes- se le descontroló una pieza que tienen ellos que se puede comparar a la que tenéis los corpóreos, que cuando se infla mucho la llamáis ... (ver texto completo)