Introducción.
Una enorme y extraordinaria hazaña, fue la odisea de los monjes soldados que fueron aureolados por la conquista de Jerusalén, esos hombres que fueron recubiertos de heroísmo de ideales y de cantidades ingentes de sangre.
San Bernardo tenía prohibida a los miembros de la Orden el contacto con mujeres, el tener malos hábitos, el soñar con buenas cosas, comer en abundancia y cazar.
Debían estar en todo instante preparados para combatir, aunque el combate fuera uno contra diez, ya que la muerte era la mejor recompensa en su misión salvadora.
Una enorme y extraordinaria hazaña, fue la odisea de los monjes soldados que fueron aureolados por la conquista de Jerusalén, esos hombres que fueron recubiertos de heroísmo de ideales y de cantidades ingentes de sangre.
San Bernardo tenía prohibida a los miembros de la Orden el contacto con mujeres, el tener malos hábitos, el soñar con buenas cosas, comer en abundancia y cazar.
Debían estar en todo instante preparados para combatir, aunque el combate fuera uno contra diez, ya que la muerte era la mejor recompensa en su misión salvadora.
La edad media es el periodo más oscuro y triste en esa ilusoria patraña en la historia de la humanidad.
Cuantos millones de seres humanos han padecido hambre y miseria para desagraviar los desbocados apetitos de una clase social privilegiada que a sido repugnante ignorante y soberbia.
Cuantos millones de seres humanos han padecido hambre y miseria para desagraviar los desbocados apetitos de una clase social privilegiada que a sido repugnante ignorante y soberbia.
Este predicador de las cruzadas había infundido a las tropas del templo una exaltación muy parecida a la que hacía triunfar a los árabes que luchaban por Mahoma.
Asombra aún en la actualidad lo que hicieron esos guerreros instituidos desde los vestigios del templo de Salomón, que recibieron de la filosofía oriental.
Allí estaban los auténticos orígenes de los ritos, de sus símbolos, de su alfabeto y de sus secretos.
Allí estaban los auténticos orígenes de los ritos, de sus símbolos, de su alfabeto y de sus secretos.
Un continuada relación de los guerreros de Cristo con los sabios pensadores de Siria les había imbuido el gusto por el misterio, la organización de los diferentes grados, una visión trascendental de las cosas y la búsqueda de un estado beatifico y una facilidad para el conocimiento muy por encima de toda religión.
Muchas de sus practicas, costumbres y emblemas habían sido adoptados de una simbología extraña a Occidente que jamás se la perdonaría la Iglesia.
Los templarios en sus altos grados se formaron en el hermetismo y ahí Jacques de Molay hallaba una contribución de filosofías orientales y la practica del hermetismo sin el cual no había ninguna verdad que fuera posible.
Los templarios en sus altos grados se formaron en el hermetismo y ahí Jacques de Molay hallaba una contribución de filosofías orientales y la practica del hermetismo sin el cual no había ninguna verdad que fuera posible.
¿Qué verdad tan grave fue aportada por el Temple, que necesitaron el quemarlos vivos como vulgares y miserables brujos?
El iniciado debía aprender el significado de la cruz pautada de gules, que tiene los cuatro elementos y los cuatro triángulos con sus cimas convergentes y el rojo de color fuego su signo de acción.
El manto blanco era el de la pureza que les llegaba de los Asenios.
La iniciación al Temple arrastraba un ceremonial mágico:
Quitarse el vestido.
Purificarse con agua.
Triple interrogatorio.
Investidura de los nuevos hábitos:
Blanco.
Rojo.
Pardo.
Participación fraterna:
Ayuno y comunión.
Ritual.
Abrazo.
Recepción de las armas.
El sello de Salomón.
La iniciación al Temple arrastraba un ceremonial mágico:
Quitarse el vestido.
Purificarse con agua.
Triple interrogatorio.
Investidura de los nuevos hábitos:
Blanco.
Rojo.
Pardo.
Participación fraterna:
Ayuno y comunión.
Ritual.
Abrazo.
Recepción de las armas.
El sello de Salomón.
La cuerda como un cinturón constituía un signo mágico de humildad y disciplina para las reglas de la orden, sino que les servia como aislante astral y como limite del mundo exterior.
El estandarte de los Maestres, el Beaucéant, blanco y rojo que significa la sabiduría y el amor divino y regenerador.
El gran Beaucéant de guerra, negro y blanco que significa luz y tinieblas.
El principio negro y blanco de reversión Universal y de regeneración de lo que es impuro al igual que lo hacían los alquimistas que erraban por las cortes y los sótanos de poder de aquel extraño mundo.
¿No decían además que los templarios practicaban doctrinas mágicas?
¿No decían que el sello de los dos caballeros tenía el molesto androginato primitivo?
¿No decían que eran el mismo Diablo con la forma de un soldado?
¿Existían en el Temple prácticas demoníacas?
Los caballeros templarios que fueron preguntados en el famoso proceso de París, reconocieron bajo la tortura que practicaban el beso demoníaco, el salivazo sobre la Cruz, la adoración del Diablo, del gato, de los ídolos.
El voto de castidad era violado de las maneras más criminales.
Si moría alguno de los templarios con infamia, se quemaba su cuerpo y se mezclaban sus cenizas entre las bebidas y los alimentos de los nuevos adeptos. Los templarios confesaron que los hacían adorar al Diablo.
El voto de castidad era violado de las maneras más criminales.
Si moría alguno de los templarios con infamia, se quemaba su cuerpo y se mezclaban sus cenizas entre las bebidas y los alimentos de los nuevos adeptos. Los templarios confesaron que los hacían adorar al Diablo.
¿Quemaron a los templarios como si fuesen unos vulgares agentes del Diablo?.
Los comentaristas de la época piensan que es muy discutible la buena intención del Papa Clemente V permitiendo y hostigando para que se quemaran y ajusticiaran de esa forma a los templarios.
Porque si los templarios eran inocentes, como afirmaba con fuerza el Gran Maestre Jacques de Molay al subir a la hoguera, es sólo entonces, cuando el grandioso culpable de tan demoníaca empresa del macho cabrio es el mismo Papa.
Los comentaristas de la época piensan que es muy discutible la buena intención del Papa Clemente V permitiendo y hostigando para que se quemaran y ajusticiaran de esa forma a los templarios.
Porque si los templarios eran inocentes, como afirmaba con fuerza el Gran Maestre Jacques de Molay al subir a la hoguera, es sólo entonces, cuando el grandioso culpable de tan demoníaca empresa del macho cabrio es el mismo Papa.
El rey de Francia Felipe el Hermoso que fue el que envió al Temple a la hoguera y además, fue el que pretendió arrebatarles su oro, sus joyas y todos los fabulosos tesoros traídos desde Oriente.
¿Es que valía el Rey más que el Temple?
¿Es que valía el Rey más que el Temple?
Aún no se ha hallado el fabuloso tesoro del temple ni se hallará jamás entre los confines normales de la cultura y de la actual civilización humana.
Los otros seres que piensan en algo positivo y real para el desarrollo futuro del hombre, sí hallaran el oro y la plata del tesoro de la orden.
Un tesoro que es positivo y más humano para con-seguir la felicidad colectiva a los seres que habitan este pequeño planeta. ¡
Misericordia y compasión!
El Hombre de la Rosa
Torrelavega y Liébana, noviembre de 2004
Un tesoro que es positivo y más humano para con-seguir la felicidad colectiva a los seres que habitan este pequeño planeta. ¡
Misericordia y compasión!
El Hombre de la Rosa
Torrelavega y Liébana, noviembre de 2004
Capitulo 1
Las campanas redoblan con furia desatada en la obscura noche mientras las devoradoras llamas del terrible y despiadado fuego lamían las viejas paredes de piedra de la torre del homenaje.
El castillo, se encontraba en toda la cima del altiplano de alta montaña, ardía con desatada furia por los cuatro costados, quemándolo todo con desatado furor y en especial ardian las estructuras de vieja madera, mientras entre los patios y los altos muros, soldados y caballeros peleaban y luchaban sin piedad ni cuartel alguno.
Las campanas redoblan con furia desatada en la obscura noche mientras las devoradoras llamas del terrible y despiadado fuego lamían las viejas paredes de piedra de la torre del homenaje.
El castillo, se encontraba en toda la cima del altiplano de alta montaña, ardía con desatada furia por los cuatro costados, quemándolo todo con desatado furor y en especial ardian las estructuras de vieja madera, mientras entre los patios y los altos muros, soldados y caballeros peleaban y luchaban sin piedad ni cuartel alguno.
Las bolas de brea ardiente lanzada por las potentes catapultas del poderoso enemigo habían prendido en los entramados de madera de la estructura y el terrible fuego que se había desatado no les dejaba respiro alguno a los defensores del baluarte.
La confusión y el caos era total y todo ello se unía a la brecha que los enormes proyectiles de piedra habían hecho entre la puerta principal y la muralla exterior de la fortaleza, lo que dejaba el paso libre a las hordas asaltantes.
El sacerdote templario encargado de la custodia de los documentos secretos y del cuantioso tesoro del castillo, tenía de antemano todo dispuesto para que nadie y menos la iglesia se aprovechase de las reservas monetarias de la Orden
Un pasadizo secreto que desembocaba lejos de las murallas exteriores se había utilizado para evacuar a los más comprometidos Maestres de la Orden y a todas las reservas monetarias de la jurisdicción del castillo.
Los demás caballeros y vasallos se sacrificarían en una terrible lucha, para retardar los más posible la entrada en el baluarte templario a las ignominiosas tropas del Rey y del Papa.
Cuando al cabo de varias horas finalizó la terrible lucha, muy pocos templarios habían sobrevivido y apenas nada del castillo quedaba en pie.
Todo vestigio de la riqueza y prestigio del Temple, había sido devorado por el fuego.
Nada quedaba de utilidad para la voraz rapiña de los vencedores, que se vieron defraudados ante las expectativas de no encontrar en el octogonal baluarte ninguna moneda del inmenso tesoro templario.
Nada quedaba de utilidad para la voraz rapiña de los vencedores, que se vieron defraudados ante las expectativas de no encontrar en el octogonal baluarte ninguna moneda del inmenso tesoro templario.
Un lugar secreto y oculto dentro de la misteriosa provincia de Cantabria en España fue la zona que se escogió para ocultar tal ingente cantidad de oro, plata y piedras preciosas.
Trabajaron en ella, los mejores especialistas y los canteros del Temple fueron los únicos que construyeron en un perfecto y total secreto, la sala subterránea que ocultaba al mundo el enorme y rico depósito.
Allí fue donde se ocultó el tesoro templario para que jamás nadie que fuese ajeno a la orden pudiese apoderarse de una fortuna que pertenecía por derecho a Cristo.
Trabajaron en ella, los mejores especialistas y los canteros del Temple fueron los únicos que construyeron en un perfecto y total secreto, la sala subterránea que ocultaba al mundo el enorme y rico depósito.
Allí fue donde se ocultó el tesoro templario para que jamás nadie que fuese ajeno a la orden pudiese apoderarse de una fortuna que pertenecía por derecho a Cristo.
Todos desaparecieron una vez terminada la obra y nadie de la Orden Templaria supo en realidad para qué utilidad ella había sido construida.
Todos eran extranjeros y hablaban idiomas tan diferentes, que nadie se entendía fuera de las labores de su trabajo y cuando por fin terminaron el trabajo se fueron cada cual a sus países de origen sin tener la menor relación con los demás compañeros de la obra.
Todos eran extranjeros y hablaban idiomas tan diferentes, que nadie se entendía fuera de las labores de su trabajo y cuando por fin terminaron el trabajo se fueron cada cual a sus países de origen sin tener la menor relación con los demás compañeros de la obra.
Con los ojos tapados penetraron en el Valle de Cos y con ellos aún tapados salieron sin saber jamás en que lugar de la Tierra habían estado trabajando.
Eran los más veteranos constructores de catedrales que había en la Europa cristiana y habían trabajado sin saber que lo hacían para la Orden del Temple.
Esa fue la contribución más efectiva que realizó el Maestre Jaques de Molay para conservar intacto el importante tesoro patrimonial que habían heredado para salvaguardar la fe de Cristo.
Algún tiempo después se empezó a notar por toda Francia la llegada de una plaga de brujas, brujos, judíos y leprosos, que infectaban los alimentos y las fuentes con compuestos de sangre, orina y de tres hierbas mortales secas y convertidas en polvo.
Todos estos elementos se hallaban entremezclados con patas de sapo, cabeza de culebra y cabellos de mujer de color negro machacados en bilis.
Todos estos elementos se hallaban entremezclados con patas de sapo, cabeza de culebra y cabellos de mujer de color negro machacados en bilis.
El rey se asusto de tal manera por esos hechos que mando que quemaran a los brujos, a los judíos y a los leprosos detenidos.
Felipe el Hermoso murió misteriosamente en una cacería en los bosques de Fontainebleau en marzo del año 1314.
Se había cumplido la profecía.
Jacques de Molay estaba vengado.
Felipe el Hermoso murió misteriosamente en una cacería en los bosques de Fontainebleau en marzo del año 1314.
Se había cumplido la profecía.
Jacques de Molay estaba vengado.
Capitulo 2
El hombre de la rosa reflexiona en su despacho mientras recordaba las terribles consecuencias que podía haber ocasionado en sus hombres el acto de Guatire.
Aún no comprendía porque realizó el acto tan irreflexivo Guatire, sin haberlo expuesto ni analizado ante sus apreciados consejeros.
Nada les hacía presagiar el tremendo final del Arca de Dios.
Ni nadie había calculado aún las consecuencias ni los efectos de la radiación en la salud de los testigos de aquel trágico día en el bosque de las Ardenas Belgas.
El hombre de la rosa reflexiona en su despacho mientras recordaba las terribles consecuencias que podía haber ocasionado en sus hombres el acto de Guatire.
Aún no comprendía porque realizó el acto tan irreflexivo Guatire, sin haberlo expuesto ni analizado ante sus apreciados consejeros.
Nada les hacía presagiar el tremendo final del Arca de Dios.
Ni nadie había calculado aún las consecuencias ni los efectos de la radiación en la salud de los testigos de aquel trágico día en el bosque de las Ardenas Belgas.
Aunque todos los templarios españoles estaban a salvo en Cantabria, Setroc no tenía la seguridad plena de haberse librado de la peligrosa y retorcida venganza de la curia eclesiástica.
Por eso vigilaba de continuo su entorno y no se relajaba jamás ante nada, ni ante ningún elemento cómodo que tratara de adularles.
La experiencia que habían tenido en Bélgica le servia a Setroc y a los demás miembros del Temple cómo aviso para navegantes.
Por eso vigilaba de continuo su entorno y no se relajaba jamás ante nada, ni ante ningún elemento cómodo que tratara de adularles.
La experiencia que habían tenido en Bélgica le servia a Setroc y a los demás miembros del Temple cómo aviso para navegantes.
Ante la oscuridad que se acercaba con la llegada de la noche Setroc apagó el ordenador y después de cerrar el despacho llevó con las piernas y pasos su cuerpo hacía el Centro Andaluz.
La simpática Maica - que era la dama que siempre estaba expectante y atenta detrás de la barra - vio el profundo deseo de entablar una conversación en la cara de Setroc y como era bastante atrevida con la gente habitual que frecuentaba el Centro, dejo caer cómo la que no quiere la cosa, esta sentencia:
-Razones tenía mi madre, cuando me decía, que la cara que ponen todos los hombres en la mañana, es el síntoma de poner o de tener cuernos.
-Razones tenía mi madre, cuando me decía, que la cara que ponen todos los hombres en la mañana, es el síntoma de poner o de tener cuernos.
Mientras Maica servia el café que le había pedido, un triste amago de risa se dibujo en el preocupado rostro de Setroc mientras Maica continuaba:
- ¿Anoche no has pegado ojo amiguito, lo noto en tú cara?
-Duermo muy mal – contestó Setroc - sobre todo en estos últimos días muy desdichados para todos nosotros después de haber vuelto de Bélgica.
Sólo pensando en el peligroso trance por el que hemos atravesado, el insomnio es más fuerte que yo.
- ¿Anoche no has pegado ojo amiguito, lo noto en tú cara?
-Duermo muy mal – contestó Setroc - sobre todo en estos últimos días muy desdichados para todos nosotros después de haber vuelto de Bélgica.
Sólo pensando en el peligroso trance por el que hemos atravesado, el insomnio es más fuerte que yo.
-Rafael ha preguntado por ti esta mañana.
Dijo Maica y añadió:
-Me preguntó si todo seguía tal cómo estaba antes de la aventura Belga.
-Yo le dije que volviese antes de las doce y que te lo preguntase directamente, pero no me respondió y se marcho sin decir palabra.
Maica había visto con claridad - por el aspecto de Rafael - que se encontraba nervioso y enfadado, y se lo comentó a Setroc.
Dijo Maica y añadió:
-Me preguntó si todo seguía tal cómo estaba antes de la aventura Belga.
-Yo le dije que volviese antes de las doce y que te lo preguntase directamente, pero no me respondió y se marcho sin decir palabra.
Maica había visto con claridad - por el aspecto de Rafael - que se encontraba nervioso y enfadado, y se lo comentó a Setroc.
Ella no comprendía los complicados asuntos de los caballeros de la Mesa Redonda, pero admiraba las buenas obras poéticas de todos sus miembros y los preciosos escritos literarios del hombre de la rosa, que a ella la deleitaban sobre manera por las emocionantes y candentes escenas de amor y también, por la intensa pasión que ponían los protagonistas que intervenían en esas historias.
Maica veía reflejada su propia manera de ser en las pasiones que ponían las mujeres de las novelas que escribía Setroc, que estaban escritas y entregadas al amor y al odio humano de una manera tan brutal y realista. Esa era su afición y el único pasatiempo que le dejaba la poca vida privada que tenía en su que hacer diario. Siempre estaba atareada, saciada de trabajo y tampoco ella disponía a su gusto de su propia existencia, la cual la exigía demasiado, sin compensaciones añadidas. Maica era muy feliz, un poco ha su manera, con su gente, con sus amigos, con una fortaleza y una fuerza de voluntad que esa considerada dama tenía para todos los caballeros y los socios del centro.
Había leído el último libro del hombre de la rosa a trancas y a barrancas, porque ella no disponía del tiempo material para dedicarlo a su pasión favorita que era precisamente la lectura. Se había cultivado de la forma que ahora llaman los sabios eruditos, el auto dictado ó el auto ejercitado. Ella estaba deseando poder servir algo a los caballeros que se sentaban alrededor de una mesa redonda que había en la esquina del local. Ella lo que quería era poder escuchar las asombrosas y fantásticas ideas de los contertulianos, junto a los extraños y enigmáticos esbozos de ideas que se forjaban todos los días en la extraña tertulia de la mesa redonda.
Así era Maica y por eso formaba parte del Temple sin que ninguna otra persona lo supiera, pues era el acuerdo hermético y secreto que Maica tenía con el Maestre Setroc.
Para el Temple, Maica era los ojos y los oídos que dejaban grabados en su espabilada y muy avispada mente los comentarios y las pistas que ella pudiera escuchar en el bar y sirvieran a la causa de Cristo.
En una palabra, era la mejor espía que disponía en la actualidad el Temple de Torrelavega.
Para el Temple, Maica era los ojos y los oídos que dejaban grabados en su espabilada y muy avispada mente los comentarios y las pistas que ella pudiera escuchar en el bar y sirvieran a la causa de Cristo.
En una palabra, era la mejor espía que disponía en la actualidad el Temple de Torrelavega.
Capitulo 3
Las pocas casas que había en el pueblo de Cos se apelotonaban alrededor de la antigua y enigmática iglesia.
Era un extraño monumento edificado con una infinidad de extrañas y misteriosas mezclas del románico del visigodo y el gótico.
Las pocas casas que había en el pueblo de Cos se apelotonaban alrededor de la antigua y enigmática iglesia.
Era un extraño monumento edificado con una infinidad de extrañas y misteriosas mezclas del románico del visigodo y el gótico.
Su arquitectura era en el exterior y en el interior un verdadero libro de piedra, un libro que solamente podían leer los siete hombres elegidos por Cristo.
En la casa más antigua del pueblo - que era la que estaba más cerca del misterioso templo - trabajaba y habitaba desde tiempos inmemoriales, la familia que se dedicaba en los bajos de la casa a comerciar con ultramarinos y que además, es la única taberna que hay en todo el pueblo. Digo que la familia era algo extraña, no por el raciocinio de los clientes personales, ni de los pocos habitantes que tenía el pueblo, sino por ser ese propietario, al tiempo que tendero y tabernero, la única persona depositaria desde la noche de los tiempos de la fabulosa llave de la misteriosa y antigua iglesia.
La tienda mixta, que regentaba Remigio junto con su hermana Casilda, les daba para comer con cierta holgura a los dos pillos truhanes. Sisaban en todo y ha todos, con medidas trucadas y con los vasos macizos de culo gordo, engordando el incalculable tesoro que todos los días del año los dos hermanos contaban como miserables después de cerrar a cal y canto las puertas de la tienda.
Remigio, vestía tan miserable y pobremente que le daba seria lastima a quien le veía por primera vez. Pero esta pobre y deslucida presencia humana, se catalogaba dentro del serio orden masónico con el máximo grado, el treinta y tres. Nadie en el pueblo ni fuera de el, sabía ni conocía su relación con los hermanos custodios de las siete llaves, ni lo sabría jamás. Era parte de su vida y de su familia desde la oscura noche del tiempo pasado y ellos guardaban herméticamente el secreto que representaba para la vida el misterio de tener la quinta llave que poseía el guardián de la Iglesia de la aldea de Cos.
Las seis llaves que faltaban para operar sin ningún riesgo los enigmas de la vida y muerte del hombre, se hallan esparcidos por todo el mundo sin ningún contacto posible entre ellas, y cualquier mortal que tenga la capacidad de descubrir las siete llaves y su significado, será señor y dueño del planeta.
Remigio cómo guardián de la puerta quinta y de su llave, conocía la gran responsabilidad hermética de su trabajo. Era la misteriosa Sagisama, una ciudad sagrada que oculta entre otros misterios profundos, la sagrada reliquia de la última cena de Cristo y es inalcanzable e inviolable sin el consentimiento de su guardián. La puerta se hallaba herméticamente sellada para los no iniciados, pero tenían el acceso libre todos los que fuesen arquitectos de la vida y de la existencia humana y que fuesen capaces de desentrañar por si solos los profundos misterios de la existencia del hombre en la tierra.
Esa era la aportación actual de Remigio y Casilda, para conservar todos los misterios de la fidelidad y la inmortalidad del hombre. Misterio que guardaba con ahínco el planeta Tierra en sus entrañas, desde que Dios cerró para siempre el Paraíso Terrenal al expulsar de su interior al hombre
El sólo y único contacto de Remigio y Casilda con el mundo exterior se realizaba siempre a través del hombre que tenía en la zona el Papa. Un personaje que era un fantástico y anciano señor con el pelo totalmente blanco que residía dentro del Obispado de la capital y se hacía llamar Genius.
Jamás hablaban palabra alguna cuando alguna vez penetraba en la taberna de Remigio. Solamente se estrechaban la mano con la contraseña habitual y con las presiones en los dedos al estilo masónico, y mirándose a los ojos y sin decir palabra alguna, se separaban sin preámbulos ni protocolos hasta la próxima visita. Si había alguna novedad digna de mención, Remigio se la pasaba disimuladamente al darle la mano escrita en papel.
4
La reunión habitual que celebraba el Temple en la ciudad de Torrelavega, era seguida con interés por algunos simpatizantes, con permiso del hombre de la rosa, para que los amigos pudiesen asistir al acto de consagración de los caballeros de Cristo.
La reunión habitual que celebraba el Temple en la ciudad de Torrelavega, era seguida con interés por algunos simpatizantes, con permiso del hombre de la rosa, para que los amigos pudiesen asistir al acto de consagración de los caballeros de Cristo.
Entre los invitados se hallaba, Ramón, hombre con ilustre apellido y mejor familia, nombrado por ley hereditaria con el nombre de Sainz de Baranda. Un hombre versado en las tradiciones herméticas y de la misericordia creyente, interesado en encontrar el intrincado camino que había en el alma interior de los caballeros templarios.
Ramón cómo invitado especial del Maestre ocupa-ba en torno a la mesa un puesto preferencial, lugar que se había ganado a pulso en los días anteriores al acompañar y ayudar a Rafael, en la difícil tarea de hallar un posible rastro en la región de Cos de la antigua ciudad cantabra que llamaban Sagisama.
Nada se había hallado aún, pero dos hombres con tan símil carácter y el mismo tesón, son capaces de encontrar todo en esta perra vida.
Ramón cómo invitado especial del Maestre ocupa-ba en torno a la mesa un puesto preferencial, lugar que se había ganado a pulso en los días anteriores al acompañar y ayudar a Rafael, en la difícil tarea de hallar un posible rastro en la región de Cos de la antigua ciudad cantabra que llamaban Sagisama.
Nada se había hallado aún, pero dos hombres con tan símil carácter y el mismo tesón, son capaces de encontrar todo en esta perra vida.
Campo Corona y Rufino se sentaron junto a Rafa, que astutamente observaba el prolifero devaneo de Campo Corona cuando la elegancia y el agradable cuerpo de Maica se le acercaba ha la mesa redonda para servir vino y tapas. Rafa cavilaba, que aunque Campo Corona jamás se sobrepasase con Maica ni con nadie, los lascivos ojos de su amigo reflejaban la ostentación del más puro deseo al contemplar la belleza de la mujer.
Rufino en cambió cómo tenía con quien desahogar sus largas y medidas tensiones amorosas, se fijaba más bien socarronamente en la actitud de su amigo Campo Corona, insinuando en voz baja para pro-vocarle, las buenas hechuras de la moza.
Corona que era impasible al desaliento, - porque se conformaba con el pensamiento y las miradas - se divertía de lo lindo haciendo ver ha los vecinos de mesa que estaba prendado de Maica mientras es-canciaba en la garganta esos pálidos sabores de la excelente manzanilla que contenía su copa.
- ¡Mira que sois caciques y cabrones!
Soltó sin más preámbulos Corona, y continuó:
- ¡Qué tiene de malo recrearse en la anatomía de la mujer! ¿Es que acaso sois maricones?
Terminó Corona sin inmutarse lo más mínimo.
- ¡Mira que sois caciques y cabrones!
Soltó sin más preámbulos Corona, y continuó:
- ¡Qué tiene de malo recrearse en la anatomía de la mujer! ¿Es que acaso sois maricones?
Terminó Corona sin inmutarse lo más mínimo.
¡Una cosa es ser maricón y otra es ser lesbiano!
Dijo Rufino con guasa.
- ¡Mierda para los dos gremios!
-Dijo Rafa tajante, y siguió diciendo:
-Lo más probable caballeros es que ninguno de los aquí presentes exceptuando quizás a nuestro nuevo amigo Ramón, al que apenas conozco, pueda hacer el amor con intensidad y con fluidez.
Sentenció Rafael.
Dijo Rufino con guasa.
- ¡Mierda para los dos gremios!
-Dijo Rafa tajante, y siguió diciendo:
-Lo más probable caballeros es que ninguno de los aquí presentes exceptuando quizás a nuestro nuevo amigo Ramón, al que apenas conozco, pueda hacer el amor con intensidad y con fluidez.
Sentenció Rafael.
Ramón que se sintió aludido en su fuero interno, dijo.
-Yo soy en ese aspecto cómo todo el mundo en los años de la ancianidad que vivimos todas las perso-nas en el planeta, porque vosotros ya sabéis que la fogosidad amorosa que el hombre tiene desde la mocedad hasta la madurez se acaba apagando en los años finales de la vida.
Terminó Ramón mirando a los presentes.
-Yo soy en ese aspecto cómo todo el mundo en los años de la ancianidad que vivimos todas las perso-nas en el planeta, porque vosotros ya sabéis que la fogosidad amorosa que el hombre tiene desde la mocedad hasta la madurez se acaba apagando en los años finales de la vida.
Terminó Ramón mirando a los presentes.
Al final la discusión se quedó en aguas de borrajas simplistas, porque la tendencia de los que estaban allí era el normal cachondeo que tenían siempre en esas reuniones entre amigos.
El hombre de la rosa, cansado de tanta estupidez, se puso serio y dijo:
-Olvidaros por un instante de los apetitos y deseos carnales, aunque sean hechos tan humanos que sir-ven al hombre hasta para odiarse y mancillarse sin otra ley ni ningún otro orden.
- ¿Sabéis acaso hacía donde nos está empujando la fatal inercia de nuestro propio destino, ahora?
- ¿Tenéis una ligera idea de la gran responsabilidad que adquirimos al conservar la esencia del Temple intacta? ¿Es que alguno de vosotros sabe el destino que nos aguarda si seguimos esperando lo que nos escarmiente y nos dañe, con los brazos cruzados?
Termino de preguntar el Maestre.
-Olvidaros por un instante de los apetitos y deseos carnales, aunque sean hechos tan humanos que sir-ven al hombre hasta para odiarse y mancillarse sin otra ley ni ningún otro orden.
- ¿Sabéis acaso hacía donde nos está empujando la fatal inercia de nuestro propio destino, ahora?
- ¿Tenéis una ligera idea de la gran responsabilidad que adquirimos al conservar la esencia del Temple intacta? ¿Es que alguno de vosotros sabe el destino que nos aguarda si seguimos esperando lo que nos escarmiente y nos dañe, con los brazos cruzados?
Termino de preguntar el Maestre.
- ¡Maestro! ¿Que buscas en Sagisama?
Le requirió Rafael.
Le requirió Rafael.
- ¡Entre los grandes hechos de Dios y del hombre, buscamos el Santo Grial… hermano…el Santísimo Cáliz de Cristo!
- ¿Dejaremos entonces detenida la investigación de nuestro desaparecido Arca en la Cripta de Lebeña?
Pregunto Corona.
Pregunto Corona.
-No dejaremos jamás ninguna labor del Temple sin atender hermano. Corona junto con Rufino, Pepe y la ayuda del amigo Ramón, seréis los que entraréis en la campana de piedra para saber si la reliquia de Dios ha vuelto a su legítimo lugar.
-Yo, Rafael, y Maica cuando tenga el día libre, nos encargamos de investigar en la zona de Cabezón de la Sal y en la aldea de Cos.
-Preparar los equipos y las armas, los que valláis a Liébana, porque nuestros enemigos no se duermen jamás. La mayoría de vosotros esta al corriente por propia experiencia, tenemos que estar preparados y atentos todos porque ya sabéis que la muerte jamás descansa.
-Yo, Rafael, y Maica cuando tenga el día libre, nos encargamos de investigar en la zona de Cabezón de la Sal y en la aldea de Cos.
-Preparar los equipos y las armas, los que valláis a Liébana, porque nuestros enemigos no se duermen jamás. La mayoría de vosotros esta al corriente por propia experiencia, tenemos que estar preparados y atentos todos porque ya sabéis que la muerte jamás descansa.
La pequeña cuadrilla de fieles amigos después de libar varias botellas del excelente blanco de Maica, se levantaron del rincón en donde estaba situada la mesa redonda del Centro Andaluz y se encamina-ron hacía la intensa luz de un mediodía brillante y esplendido.
Parecía que la vida sonreía de nuevo al Temple y a los caballeros que habían quedado activos y vivos en las viejas tierras españolas.
Tierras donde aún viven para siempre las sombras honorables de los antiguos caballeros que cabalgan para tomar posesión del Santo Grial y del Arca de la Alianza con Cristo.
Tierras donde aún viven para siempre las sombras honorables de los antiguos caballeros que cabalgan para tomar posesión del Santo Grial y del Arca de la Alianza con Cristo.
Son cómo notables dioses que ayudan a germinar la vida en la naturaleza y luchan para que ella sirva a los hombres el maná primogénito para proseguir con la fecundación de lo sobrenatural.