PAISANOS DE MAGACELA: (1), Acisclo.
LA TINAJA, esa vasija que sosiega, nacida adulta y obesa, con boca fresca de labios gruesos, amiga de rincones oscuros y vertedero de cántaros y fuente para búcaros y botijos: esa roja hermosura cóncavo convexa que fue la despensa de agua en las casas jabeñas, nos la ofrecía Acisclo, el hombre que venía del Cerro.
Porque en La Haba nunca hubo artesanos del barro, era Magacela quien nos proveía de los entrañables alfareros: muy alto, rubio, de rostro agradable ... (ver texto completo)
LA TINAJA, esa vasija que sosiega, nacida adulta y obesa, con boca fresca de labios gruesos, amiga de rincones oscuros y vertedero de cántaros y fuente para búcaros y botijos: esa roja hermosura cóncavo convexa que fue la despensa de agua en las casas jabeñas, nos la ofrecía Acisclo, el hombre que venía del Cerro.
Porque en La Haba nunca hubo artesanos del barro, era Magacela quien nos proveía de los entrañables alfareros: muy alto, rubio, de rostro agradable ... (ver texto completo)