ENTRAR LA PAJA.
¿Álguien recuerda aquellos dias, duránte los meses de Junio y Julio?. Era rara la puerta en que no se amontonara la paja para luego ir entrándola, poco a poco en el pajar o el doblao. Cuándo venían los carros cargados, los chiquillos corrían tras ellos como si fueran carretas de un circo. El aire, cuando soplaba suavemente, ardiente y sofocante, levantaba briznas de paja, como hilos de oro, desprendidos de gigantescas madejas. Los hombres (y las mujeres) se afanaban en recogerla, ... (ver texto completo)
¿Álguien recuerda aquellos dias, duránte los meses de Junio y Julio?. Era rara la puerta en que no se amontonara la paja para luego ir entrándola, poco a poco en el pajar o el doblao. Cuándo venían los carros cargados, los chiquillos corrían tras ellos como si fueran carretas de un circo. El aire, cuando soplaba suavemente, ardiente y sofocante, levantaba briznas de paja, como hilos de oro, desprendidos de gigantescas madejas. Los hombres (y las mujeres) se afanaban en recogerla, ... (ver texto completo)
Odeca buenas tardes, que bien lo has explicado, y te digo eso por que a mi en mi pueblo también me ha tocado como niño que también he sido, revolcarme por la paja y ponernos como un Cirineo, asta que los picores en todo el cuerpo nos hacia desistir de aquellos juegos, pero también nosotros mientras que los hombres subían la paja además de amontonarla nos hacíamos batallas para que se pisara y así cabria mas paja y haciendo esa faena nos daban de merendar por que también nosotros pasábamos lo nuestro, ... (ver texto completo)