CAMILO.
Camilo era pequeño y rechoncho. Una calva prominente, que a toda costa trataba de disimular echándose los pelos de al lado, coronaba su cabeza. Ojos ligeramente saltones, nariz pequeña, por eso sus gafas descansaban en la punta, labios gruesos, gran papada y una enorme verruga, casi transparente, no recuerdo en qué lado de la cara. Muchas veces se enfundaba una bata azul oscuro que le confería cierta autoridad como un uniforme.
Su verdadero nombre era Vicente pero todos les llamaban y
... (ver texto completo)
Hola Antonio,
Felices Fiestas.
Yo recuerdo la
tienda de Camilo que tenía en la
calle Real, cuánto cachibache, jaulas, ruedas de
bicicletas, cantimplora, escupideras, esas cajita de clavos, puntillas, alcayatas... Pero yo lo que más recuerdo es el intenso olor a carburo, que se olía nada más aproximarse al establecimieto. Se utiliczaba para cargar unas lamparilas muy raras para cuando se iba la luz. Jolines, qué mayor me siento con estos recerdos!