El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
El tren de Arganda, que pita más que anda.
El vino es la teta del viejo.
El trato engendra el cariño.
El vino es la leche de los viejos.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
El vino es la ganzúa de la verdad.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
El vino en jarro cura el catarro.
El trabajo y la economía son la mejor lotería.
El vino en bota, y la mujer en pelota.
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
El trabajo sin reposo, convierte al hombre en un soso.
El vino de Jerez, ya no lo deja quien lo probó una vez.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
El trabajo por la mañana vale oro.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
El trabajo no mata a nadie.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
El trabajo no deshonra, dignifica.
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.
El trompo mientras más lo lían más baila.
El trabajo es tan feo que hasta pagan por hacerlo.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
El trabajo es la ley y a todos agita.
El trigo en tierra arcillosa y el centeno en arenosa.