El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
El trabajo ennoblece.
El tren de Arganda, que pita más que anda.
El trabajo duro purifica el espíritu.
El trato engendra el cariño.
El trabajo del lino no es fino.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
El trabajo cazurro, sólo es para los burros.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
El trabajo y la economía son la mejor lotería.
El torpe caminador, anda mal y acaba peor.
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
El trabajo sin reposo, convierte al hombre en un soso.
El toro y el melón, como salen, son.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
El toro y el gallo en el mes de Mayo.
El trabajo por la mañana vale oro.
El toro, a las cinco, y el torero, a los veinticinco.
El trabajo no mata a nadie.
El tonel vacío mete más ruido.
El trabajo no deshonra, dignifica.
El tomate hasta que se remate.
El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.
El tigre no es como lo pintan.
El trabajo es tan feo que hasta pagan por hacerlo.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
El trabajo es la ley y a todos agita.