SAN PEDRO DE MERIDA: El vino de Jerez, ya no lo deja quien lo probó una...

Malo es que se diga que Juan se ha muerto; si no se ha muerto, es que está muy malo.

Más fácil es de la obra juzgar que en ella trabajar.

Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.

Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.

El que no sabe, es como el que no ve.

El que no se muere joven, de viejo no se escapa.

El que no tiene hechas no tiene sospechas.

El que paga la primera ronda, se ahorra la cuenta de la cena.

El que poco tiene a poco aspira.

El que presume de honrado, presume de desgraciado.

El que quiera peces que se moje el culo.

El que recibe todas las pedradas se pone el escudo.

El que sale a bailar, pierde su lugar.

El que se cae hoy puede levantarse mañana.

El que se esquila en enero, está esquilado el año entero.

El que se quema con leche, cuando ve una vaca llora.

El que sólito se ríe de sus picardías se acuerda.

El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.

El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.

El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.

El que todo lo quiere vender, pronto quiere acabar.

El que va a hacer mal, ya va medio herido, dice el refrán.

El que venga detrás que arree.

El remedio más noble contra las injurias es el olvido.

El ruin calzado sube a los cascos.

El sarampión mata a lo traidor.

El sol de Marzo temprano, es para el campo muy sano.

El sueño y la muerte, próximos parientes.

El tiempo todo lo alcanza, a la corta o a la larga.

El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.

El trabajo sin reposo, convierte al hombre en un soso.

El vino de Jerez, ya no lo deja quien lo probó una vez.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
El vino por el color, el pan por el olor y todo por el sabor.