El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
El yerro encelado, medio perdonado.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
El vino es la teta del viejo.
El vino y la verdad, sin aguar.
El vino es la leche de los viejos.
El vino y la mujer se burlan del saber.
El vino es la ganzúa de la verdad.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
El vino en jarro cura el catarro.
El vino se hizo para los reyes y el agua para los bueyes.
El vino en bota, y la mujer en pelota.
El vino puro dirá quién es cada uno.
El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
El vino puro dirá quién es cada cual.
El vino de Jerez, ya no lo deja quien lo probó una vez.
El vino por el color, el pan por el olor y todo por el sabor.
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
El vino no tiene vergüenza.
El trompo mientras más lo lían más baila.
El vino malo es mejor que el agua buena.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
El trigo en tierra arcillosa y el centeno en arenosa.
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.