La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Las gotas de lluvia eran tan grandes como ubre de vaca.
La sed por el oro, socava el decoro.
Las gaviotas, mientras más viejas más locas.
Las disputas dejan a la verdad en el medio y a las partes de un lado y otro.
Las gallinas viejas hacen buen caldo.
Las dilataciones son peligrosas.
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
Las dilaciones son peligrosas.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Las deudas desaparecen tras la muerte del acreedor.
Las frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la noche matan.
Las deudas de juego son deudas de honor.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Las flores son para los muertos.
Las desgracias no vienen solas.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Las damas al desdén, parecen bien.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Las cuentas nuevas se hacen viejas y las viejas no se pagan.
Las estrellas te aconsejan pero no te obligan.
Las cuentas claras y las amistades largas.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
Las cuentas claras y el chocolate espeso.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Las cruces son las escaleras al cielo.
La serpiente cambia el cuero, pero no su obrar rastrero.